El Diálogo Económico por la Reactivación Económica, parece haber llegado a su fin, y es que el mismo permanece estancado, luego de aprobarse a finales de diciembre pasado, el proyecto de reformas tributarias impulsado por el Gobierno.
A pesar de que algunos sectores de la empresa privada y de los trabajadores están a la espera que el gobierno convoque a los integrantes de la mesa del Diálogo Económico, ni el gobierno anuncia la fecha de reinicio de las conversaciones ni la Confederación Nacional de Trabajadores Organizados (CONATO), ha designado al reemplazo del ex negociador obrero, Gabriel Castillo.
De acuerdo con la coordinadora de CONATO, Norma Cano, el diálogo está estancado, precisamente por estas dos razones, porque el gobierno no les ha hecho aún el llamado para reanudar las conversaciones y porque no se ha definido de qué organización obrera será el reemplazo de Castillo.
Sin embargo, señaló, que CONATO está preparada para reanudar el diálogo. "Yo creo que uno no debe tenerle miedo a ninguna discusión. Uno tiene que estar preparado para entrar a conversar sobre los temas de interés nacional".
Informó que ellos internamente están preparando un documento con algunas propuestas para motivar la generación de empleos, el cual era el siguiente punto de discusión en el diálogo. "Los trabajadores tenemos que tener una propuesta bien elaborada, porque nosotros no podemos proponer por proponer".
En este sentido, el secretario general de la Confederación Nacional de Unidad Sindical (CONUSI), Gabriel Castillo, manifestó que al gobierno ya no le interesan los diálogos, porque ahora tienen la mayoría del respaldo en la Asamblea Legislativa y simplemente van a llevar directamente los proyectos de ley a la Asamblea.
Enfatizó otra señal de que el Diálogo Económico no continuará, es que los temas que quedan son aquellos en donde el sector empresarial habla de reformas al Código de Trabajo. "Lógicamente iniciar una discusión de este tema significará la desestabilización del país, porque los trabajadores se movilizarán, lucharán en las calles y el gobierno no se va aventurar en este tipo de temas".
Aseguró que para el gobierno sería oneroso reanudar el diálogo tanto en recursos humanos y materiales, lo cual podrán evitar llevando los proyectos directamente a la Asamblea. "Para evitar confrontar a la clase trabajadora, el gobierno irá directamente a la Asamblea y no tendrán que perder tiempo al saber que no va a haber consenso", recalcó.