La ciudad de Panamá enfrentará una severa crisis de suministro de agua en los próximos años, si no se aumentan la capacidad de producción y distribución del líquido, advirtió ayer José Fierro, durante el Encuentro Iberoamericano de Desarrollo Sostenible.
Fierro sostuvo que la cuenca del Canal de donde proviene el agua utilizada en Panamá, La Chorrera, Colón y Arraiján, es un frágil sistema natural de almacenamiento, que con facilidad se degrada.
Esta situación de crisis se mantendrá a pesar de la ampliación de la potabilizadora de Chilibre.
"A pesar de la construcción de esta expansión a la planta, la escasez de agua está lejos de resolverse, ya que los sistemas de distribución y almacenamiento no tienen la capacidad para satisfacer la demanda", estimó.