Menos del 1% de las mil 500 pacientes que presentaron su denuncia por el uso de implantes mamarios de la marca Poly Implant Prothese (PIP) resultó infectada, así lo indicó el secretario general del Ministerio de Salud (MINSA), Félix Bonilla.
Bonilla explicó que la colocación de estas prótesis se realizó dentro de la medicina privada y ninguna fue por parte del Estado.
“Se están haciendo las gestiones para que estas personas sean bien atendidas y puedan entablar una conversación con los cirujanos plásticos y hospitales donde se realizaron la colocación de las prótesis”, agregó.
En cuanto a la responsabilidad del costo sobre el arreglo de estas prótesis mamarias a las personas afectadas, Bonilla detalló que se tendrá que llegar a un acuerdo entre ambas partes (cirujano-paciente).
La alerta surgió el pasado mes de enero, cuando se anunció que las prótesis contenían un aditivo para carburantes.