Una querella penal por los presuntos delitos contra la seguridad colectiva y la integridad personal fue presentada contra el presidente y representante legal de la empresa Tropigas, Antonio de Roux Arosemena.
El abogado Carlos Carrillo, en representación de Abelardo Matos, presentó la denuncia por los hechos del 9 de febrero de 2010, cuando el camión cisterna de Tropigas explotó causándole graves quemaduras a su cliente, daños a un edificio y a varios autos.
Según la querella, la fuga de gas ocasionó un incendio en el edificio América, que provocó quemaduras en más del 20% del cuerpo de Matos, quien es soldador de profesión.
Actualmente, Matos se encuentra recluido en la sala de quemados del Hospital Santo Tomás y requiere la ayuda de un ventilador para respirar por haber sufrido quemaduras en las vías respiratorias superiores, además de atención especializada.
La querrella también señala que los daños sufridos por su cliente pueden ocasionarle cierto grado de incapacidad, lo que le impediría recibir unos B/ 100 mil a través de su trabajo.
Se solicitó al Instituto de Medicina Legal (IMEL) que haga una evaluación de las quemaduras sufridas por Matos, a fin de establecer su incapacidad laboral.
El informe pericial elaborado por la oficina de se Seguridad del Cuerpo de Bomberos de Panamá detalló que el incendio se produjo por una fuga de gas del camión al momento en que despachaba a un restaurante.
Esta se produjo por la falta de tres tornillos en el codo que conecta la bomba con los equipos de medición y suministro de gas del vehículo.
Según los camisas rojas, el escape hizo contacto con la temperatura adecuada para entrar en combustión e iniciar el fuego.
En tanto, fuentes de la compañía que fueron consultadas vía telefónica, indicaron que esta situación es atendida por sus abogados y por la compañía aseguradora.
A su vez, trascendió que, en este caso, la aseguradora cumplió con el pago de los daños ocasionados por el fuego a 25 dueños de vehículos que estaban estacionados cerca del sitio y que fueron afectados.
Paralelamente, se informó que también se encuentra en negociaciones con los propietarios del edificio América, que fue parcialmente destruido por el fuego.
Los inquilinos del inmueble reclaman el pago por daños en sus apartamentos y enseres.
El siniestro del 9 de febrero provocó el desalojo de toda la manzana en donde está ubicado el edificio.