Veinte familias panameñas llevan 8 meses viviendo en moteles de Calidonia luego que el Gobierno demoliera sus casas, tras un alúd ocurrido en el sector 4 de Samaria el año pasado.
Se trata de alrededor de 80 personas que se quejan a diario porque el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (Miviot) no les ha cumplido la promesa de un casa digna.
"Estos ciudadanos viven actualmente en pensiones con cuartos estrechos y en lugares donde comunmente llegan todo tipo de personas para citas sexuales", dijo Natalia Gómez, una de las afectadas.
Adicional a este problema, alegan que el área es muy peligrosa y que es riesgoso cada vez que llegan desde sus trabajos.
El 10 de septiembre de 2015, cien familias tuvieron que abandonar sus hogares debido a un deslizamiento que dañó en su totalidad igual número de casas.
A raíz de esta calamidad, el Miviot decidió desalojar el sector del derrumbe por motivos de seguridad.
La mayoría fueron rehubicadas en Panamá Oeste e inscritas en el programa social Techos de Esperanza. No obstante, estas casas, dice Gómez, están por debajo del valor de sus antiguas residencias.