La Iglesia Católica llamó ayer a los panameños a votar masivamente para renovar su gobierno y dijo esperar que las elecciones sean "democráticas", "sin violencia" y "respetadas" por los partidos políticos en contienda.
"El pueblo panameño ha logrado muchos progresos en cultura política y es necesario que se continúe favoreciendo ese ambiente, porque si no se respetan las opiniones de los demás, iremos por mal camino en perjuicio de la paz de todos", declaró a la prensa el arzobispo de Panamá, monseñor José Dimas Cedeño.
Poco más de 1,7 millones de panameños están convocados para elegir un Nuevo presidente, dos vicepresidentes, 71 diputados, 74 alcaldes y 587 representantes de corregimiento, en los segundos comicios que se celebran en Panamá desde que retornó a la democracia en diciembre de 1989, tras una invasión militar norteamericana que derrocó al general Manuel Noriega.
Dimas Cedeño recordó la época de regímenes militares, fraudes electorales y golpes de Estado como una etapa histórica superada por los panameños, e insistió en la necesidad de acudir a las urnas con entusiasmo para consolidar el "ambiente de paz y democracia".
"En un país democrático, cada quien es libre de opinar, pero todos tenemos el deber de buscar el bien común", agregó el arzobispo al exhortar a la tolerancia en estas elecciones.
El prelado anunció que hoy los tres candidatos a la Presidencia de Panamá -el oficialista Martín Torrijos y los opositores Mireya Moscoso y Alberto Vallarino- acudirán a una misa "por la paz", para sellar el compromiso de "respeto, tolerancia y conciliación" entre los partidos políticos.
El llamado de la Iglesia Católica surge en medio de las denuncias de Moscoso sobre un posible fraude, pues, según ella, aunque confía en las autoridades electorales, dijo dudar que el oficialismo acepte resultados adversos.
Torrijos (35 años) ostentó durante la mayor parte de la campaña electoral una ventaja de diez puntos sobre Moscoso (52 años), pero ésta fue disminuyendo y en las últimas dos encuestas la candidata oficialista superó a su rival en casi dos puntos que, por estar dentro del margen de error, es considerado un "empate técnico".
Hijo del fallecido líder populista Omar Torrijos, el candidato oficialista es postulado por la alianza Nueva Nación, que lidera el Partido Revolucionario Democrático (PRD, socialdemócrata), el cual fue brazo político del régimen de Noriega.
Moscoso, viuda del tres veces presidente Arnulfo Arias, está postulada por la alianza Unión por Panamá, encabezada por el Partido Arnulfista (PA), el mayor de la oposición.
A las elecciones generales de Panamá acudirán cientos de observadores nacionales e internacionales, entre éstos de la Organización de Estados Americanos (OEA) y de la Fundación Internacional para Sistemas Electorales (IFES), con sede en Washington.
La Iglesia católica vigilará el proceso por medio de la Comisión de Justicia y Paz, creada como un órgano de observación en 1993.