Gente muy adinerada, de ingresos medios y de estratos muy humildes de la campiña interiorana, se unieron en un solo objetivo: agradecer y bendecir a Santa Librada por los milagros recibidos a través de su intercesión ante Dios.
La tradicional serenata en honor a Santa Librada, que se llevó a cabo a las doce media noche de ayer, se inició con la participación de bailes folclóricos que representaban a cada provincia del país.
Además se dio la solemne misa que estuvo a Cargo de monseñor Fernando Torres, Obispo de la diócesis de Herrera y Los Santos, acompañado por monseñor Eladio González, párroco de la Iglesia Santa Librada, y por los sacerdotes de la región Aristides Espinoza, José Héctor González.
Estuvo presente la reina del Festival Nacional de Pollera, Estefanía Zevallos López.