La furia de los pueblos ngöbe y buglé le tendió una mala jugada al viceministro de Trabajo, Luis Ernesto Carles, cuando intentó calmar los ánimos de los indígenas que ayer mantuvieron cerrados, por más de seis horas, cinco puntos de la provincia de Chiriquí en rechazo a las reformas al Código Minero.
Carles, quien fue designado por el Ejecutivo para mediar con los indígenas, se apersonó a las 3:30 p.m. al sector de San Félix, lo que provocó el rechazo de los ngöbes, que en medio de empujones con la seguridad del funcionario le reclamaron con manotazos la derogación de la Ley 8, que reformó el Código Minero.
En medio de la multitud el viceministro se abrió paso hasta una mesa, ubicada en plena carretera, y trató de dar un discurso. La airada multitud gritaba que lo amarraran y lo pusieran en el cepo; otros vociferaban que se lo llevaran para la comarca para que aprendiera a respetar a los indígenas.
Cuando por fin pudo firmar el documento, en el que el Gobierno se comprometió a nombrar una comisión para discutir el tema, el también aspirante a la Defensoría del Pueblo intentó retirarse del área, pero los manifestantes lo rodearon y empezaron a agredirlo verbalmente.
De repente, un chorro de agua de color chocolate cayó sobre el rostro del funcionario. Se conoció que el líquido era vinagre con ají picante.
Salir del área le tomó al funcionario más de 20 minutos. Carles abordó su vehículo en dirección a Las Lajas, donde fue sacado en helicóptero hasta el Aeropuerto Enrique Malek, de David.
Después del incidente, los indígenas se aglutinaron en el cruce de San Félix, en donde decidieron abrir la vía a las 6:00 p.m., y dieron un plazo de ocho días para que se derogue la Ley 8.
El presidente de la coordinadora y vocero de los indígenas, Rogelio Montezuma, manifestó que la lucha apenas comienza y que se organizarán nuevas acciones de fuerza si el Gobierno no accede a sus peticiones.
Durante la protesta no hubo presencia policial y la subestación de San Félix fue protegida con hojas de zinc. Los comercios de este poblado también procedieron a cerrar sus puertas por seguridad.
Los indígenas arrancaron la jornada de protesta desde las 11:00 a.m. cuando salieron del estadio de San Félix hacia la vía Interamericana.
En las provincias de Veraguas y Panamá también se realizaron protestas.
En Veraguas los manifestantes recorrieron las calles de la ciudad de Santiago, y luego realizaron un piquete en la vía Interamericana, específicamente en el puente vehicular de la calle Décima de Santiago y en la entrada de la comunidad de El Prado, en el distrito de Las Palmas.
En Panamá, las protestas se dieron sobre el puente del río Pacora y una marcha en la Vía España.