El superintendente de la planta potabilizadora de Chilibre, Rodrigo Barragán, afirmó ayer que el Lago Alajuela está perdiendo calidad debido a la influencia incontrolada del desarrollo agroindustrial y de la propia población del área. "Sí, definitivamente está perdiendo calidad debido a la influencia del desarrollo incontrolado a lo largo del perímetro, industria agropecuaria, industrial, cría de aves y animales, talleres y de la misma población está afectando la calidad del lago", recalcó.
Informó que según estudios efectuados, para el año 2030 el país necesitará unos 280 millones de galones de agua y los cálculos indican que el Alajuela lo resistirá.
Advirtió que el lago manda sobre la calidad de la potabilizadora, pero a pesar de ello, los trabajos de rehabilitación permitirán que independientemente de la calidad del lago, se produzca el vital líquido en óptimas condiciones. "La calidad del Alajuela es excelente, pero está avisando que hay que ponerle cuidado porque de ello depende el funcionamiento de la planta", acotó.
Informó que se hizo un programa de monitoreo de la cuenca en 1996 y "97, donde se entregó un informe final sobre cuál es la situación del lago y se creó un organismo para las medidas de protección que cuentan con financiamiento internacional.
Precisó que se trabaja en un control del desarrollo agroindustrial, de las aguas servidas de la población del área, ya que actualmente se vierten sobre el lago, y una fiscalización de los futuros proyectos urbanísticos para que no afecten la calidad del lago.