Mientras, Hiran Yau y su hijo de sólo un añito, Jhiran, esperan pacientemente el suministro de agua potable, las autoridades debaten sobre la posible solución a este problema.
La falta de agua potable en sectores de la capital panameña es cada vez más angustiante. Así, a sólo 30 minutos de la ciudad capital, en la 24 de Diciembre, sus residentes padecen diariamente el problema de la escasez del vital líquido, una necesidad y un derecho humano con el que pueden garantizar su salud.
Para estos panameños de escasos recursos económicos el contar con agua potable es un lujo al que no pueden tener acceso, no obstante, se las ingenian para conseguir algunos cuantos galones de agua que les servirán para preparar sus alimentos, el aseo personal y el consumo.
Hiran, al igual que otros residentes de la 24 de Diciembre, señaló a