Aguas negras y acumulación de basura son algunos de los problemas que saltan a la vista en el sector de Santa Ana, distrito de Panamá.
En la Avenida B, una de las arterias más concurridas de la capital, las aguas residuales producen olores nauseabundos que molestan a transeúntes y comerciantes. Incluso, los vendedores del área manifestaron que esta situación provocó la merma de clientes en sus negocios y a pesar de los constantes llamados a las autoridades, para que resuelvan el problema, no hay respuestas.

A escasos metros de la Avenida B está el multifamiliar Centenario. Allí se observa el mismo problema con las aguas negras. A pesar de las quejas de los moradores, que viven con este problema desde hace cuatro meses, las autoridades del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN) y el Ministerio de Salud (MINSA) no les han dado una solución.
Sumado al problema de las aguas negras, las familias de este sector también tienen que soportar el mal estado de las calles.
A dos metros de distancia, justo en la entrada del parque infantil Mariluz Pérez, aparte de las aguas negras y calles deterioradas, también hay un gran volumen de basura.
Vielka Santa Cruz, moradora del sector, dijo que “la Autoridad de Aseo tarda hasta 14 días en recoger la basura, y que en muchas ocasiones permanece regada por toda el área. Esto atenta contra la salud de nosotros y los que visitan el parque infantil”.
Otro punto de Santa Ana infestado por los “pataconcitos” es la Calle J, en donde la aglomeración de desechos está afectando tanto a moradores como a los peatones que provienen del oeste de la provincia de Panamá y que transitan por esta vía para llegar a sus trabajos.
El doctor Félix Bonilla, secretario general del MINSA, recomendó a estas personas que viven cerca o pasan por estos lugares en donde corren las aguas residuales, que eviten tener contacto con ella.
Bonilla añadió que si las personas llegan a tener algún contacto con las aguas negras, esto les puede provocar diarrea o cualquier otro tipo de enfermedades infecciosas.
Se trató de contactar a altos funcionarios del IDAAN, pero nunca respondieron al llamado.