Nación

Ahogados por el humo

Se debe crear una norma o reglamento que regule dentro del Revisado de Vehículos la emisión de gases de cada automóvil para evitar la contaminación y promover el ahorro energético. El Instituto Especializado de Análisis (IEA) monitorea el ambiente desde 1986 a través de cuatro estaciones y con muy bajo presupuesto, pero ha incidido en la modernización de la vigilancia. El IEA creará, en un año, boletines diarios de la contaminación de la ciudad.


La contaminación ambiental de la ciudad se sigue produciendo a pesar de que ya no hay gasolina con plomo y se emplean los dispositivos catalizadores.
Vazco Duque, jefe de la sección del Laboratorio de Valoración Ambiental del Instituto Especializado de Análisis (EIA) de la Universidad de Panamá, aseguró que la mayor concentración de contaminantes se producen en el cruce de San Miguelito, el paso elevado de la Universidad, la vía España y la Calle 50.
El IEA siempre ha reiterado que más del 90% de la contaminación ambiental corresponde a la emisión de gases contaminantes de los vehículos, principalmente del transporte colectivo y de los de servicios de carga o articulados que diariamente completan su recorrido.
Cerca de 450 mil automóviles transitan diariamente por las calles y avenidas de la ciudad y, aproximadamente, mil 700 buses del transporte colectivo entran y salen de la metrópoli, los cuales han causado que se dispare el límite normal de contaminación del aire que es de 50 microgramos por metro cúbico.
Contrario a ello, sitios transitables como el paso elevado de la Universidad de Panamá alcanza unos 52 microgramos por metro cúbico de contaminación, así como el paso vehicular de San Miguelito, el cual corresponde a 65 microgramos por metro cúbico, una cifra que amerita mucha atención.
En este sentido, el paso vehicular de San Miguelito, ausente de nuevas vías de acceso y de deficiencias en su diseño estructural, ha contribuido a que se concentre una gran cantidad de vehículos ante el sistema de semáforos que hace larga la demora en horas picos.
Entretanto, la contaminación atmosférica urbana ha empeorado en las ciudades más populosas del mundo en desarrollo, situación que viene dada por el crecimiento demográfico, la industrialización y el aumento del uso de vehículos.
A pesar de las medidas para controlar la contaminación, la calidad del aire de ciudades como Pekín, Delhi, Yakarta y Ciudad de México, se ha acercado a los peligrosos niveles registrados en Londres en los años cincuenta (243). En esas ciudades los niveles de contaminación sobrepasan a veces los de la OMS en tres o más puntos.
En alguna de las ciudades mayores de China los niveles de partículas en suspensión son seis veces mayores que los determinados en las directrices de la OMS (244). La Organización Mundial de la Salud considera que en todo el mundo al menos unos 1,400 millones de personas están respirando en sus ciudades un aire cuya calidad dista mucho de alcanzar los mínimos exigibles por dicha Organización (245).
Las consecuencias de esta exposición al aire nocivo para la salud son considerables. En términos globales los cálculos de mortalidad causada por esta contaminación exterior oscilan entre 200,000 y 570,000, es decir, entre un 0.4 y 1.1 por ciento del total de los fallecimientos anuales (246) (247).
Tal y como indican estos parámetros, resulta difícil cuantificar las consecuencias de esa contaminación exterior. Su impacto parece que es mayor en algunos de los países que están experimentando un desarrollo muy acelerado, donde los niveles de contaminación son muy altos.
El Banco Mundial ha estimado que la exposición a unos niveles de partículas superiores a los indicados por la OMS es la causante de, aproximadamente, entre el 2 y el 5 por ciento de todas las muertes en las áreas urbanas del mundo en vías de desarrollo (248).
Al grave problema de la contaminación hay que sumarle el poco mantenimiento de los automóviles y las consecuencias que esto acarrea. Entre ellas, mayor contaminación, un alto consumo de combustible y más liberación de Dióxido de Nitrógeno, resulta nocivo para la salud de las personas y del entorno vegetal.
"Se ha demostrado que las partículas menores a 10 micras están correlacionadas con problemas del corazón y los padecimientos de tipos respiratorios agudos. Lo que hace que el tema de la contaminación cobre preocupación ahora, cuando la conciencia ambiental es mucho mayor que hace unos 20 años atrás", dijo Vazco Duque.
Duque explicó que es increíble y hasta fantástico que los catalizadores que se han empleado desde 1998, algunos no han sido reemplazados como corresponde y lo que se está haciendo es contaminar, en vez de prevenir o neutralizar el aire malo.
A pesar de que existe contaminación en cada uno de los puntos señalados, el experto expresó que la ciudad tiene uno de los aires más limpios de la región, comparado con países como México y los Estados Unidos donde los niveles son altos.
Agregó que actualmente existe preocupación por el tema ambiental, especialmente por los cambios que se han producido en el clima, pero lo más importante es ir adoptando medidas que nos permita garantizar un mejor ambiente a los seres queridos.
Otras zonas de alta contaminación en la ciudad lo son la avenida Ricardo J. Alfaro y la vía La Amistad, cuando se producen embotellamientos prolongados.


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218721
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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