Ante la renuncia del ministro y el viceministro de Seguridad, Rodolfo Aguilera y Rogelio Donadío, respectivamente, ya empieza la curiosidad por saber quién estará al frente de una de las carteras más importantes en el Consejo de Gabinete.
Hay quienes señalan que el exdirector del Servicio Nacional de Fronteras (Senafront) y que ahora ocupa el cargo de Relaciones Internacionales en materia de seguridad en la Cancillería, Frank Ábrego, sería quien sustituya a Aguilera.

"Dios nos guarde, nos ampare y nos libre de semejante posibilidad", reaccionó el abogado y catedrático Miguel Antonio Bernal, ante esto.
A juicio de Bernal, sería un retroceso y un atentado a los derechos humanos.
Al ser consultado sobre el perfil que debe tener el próximo ministro de Seguridad, dijo que esto no es cuestión de perfil, sino de que los ciudadanos deben exigir una política de seguridad ciudadana que no la hay, además, pedir una política que respete los derechos humanos, de parte de todos los estamentos integrantes del Ministerio de Seguridad, que tampoco la hay.
Cambios a la Constitución
El jurista considera que el problema no es a quién ponen, sino por qué y para qué lo escogen, labor que es ejecutada por el presidente.
"Se debe hacer un cambio en la Constitución, la manera como se designa a los ministros de Estado y otras autoridades, así como quién los designa, es decir, al presidente", señaló.
En el cargo de viceministro se menciona al director de la Policía Nacional, Omar Pinzón, y en su reemplazo quedaría Rolando López, actual secretario ejecutivo del Consejo de Seguridad Nacional.
Ministro Aguilera ordenó una investigación interna
El todavía ministro de Seguridad, Rodolfo Aguilera, manifestó que con base en lo sucedido con el viceministro, Rogelio Donadío, ordenó una investigación interna y una vez tenga el informe, se lo enviará al procurador de la Administración.
Todo se remonta a que Donadío, supuestamente, cometió arbitrariedades contra Carlos López, jefe de Planilla del Ministerio de Seguridad.
Según López, Donadío mandó a esposarlo con uno de sus escoltas, por varios minutos.
Pasaron 15 minutos y el viceministro le ordenó al escolta liberarlo y le preguntó a López si se sentía impotente, ante lo que respondió que se sentía defraudado de quien debía velar por la seguridad ciudadana.
Aguilera, en un acto en la provincia de Coclé, y con una sensación de serenidad, se limitó a decir, que el trabajo se hizo en dos años, pero que todo tiene su fase y él ya cumplió la suya.