Al Agente 007 le encantó el cebiche panameño de corvina; tanto, que lo comió cada vez que pudo. Ni qué decir del sancocho, que le pareció la sopa más exquisita que ha probado y de los platos preparados con marisco.
Por si fuera poco, el contacto con la gente en Atalaya fue una nueva experiencia para Sean Connery, quien sintió que algo especial sucedió durante el peregrinaje de Jesús Nazareno.
Poco dado a las entrevistas y a las cámaras, su actitud sorprendió a quienes lo conocen, pues en Atalaya saludó efusivamente al público, que asombrado veía al famoso actor entre la marejada humana y el calor.
"El (Connery) no es hombre muy religioso y no va a ninguna iglesia, pero sintió que la gente fue sincera; le impresionó la hospitalidad del pueblo. Aunque él no haría nada así porque no es religioso, sintió que algo estaba sucediendo". Lo anterior lo exteriorizó David McGrath, Cónsul General de Panamá en Naussau, Bahamas y quien es amigo del actor desde hace unos 15 años.
El cónsul, entrevistado por El Panamá América, dijo que Connery quiere volver a Panamá y arregla su agenda para tener un tiempo en noviembre, mes en que se celebra el Centenario. Desde hace años McGrath le había extendido la invitación para visitar Panamá, pero como siempre estaba ocupado, hace unas 3 semanas le dijo que tendría unos días disponibles en marzo.
Pero la confirmación del viaje la hizo casi 3 días antes de su llegada a Panamá, según el cónsul, quien en una hora logró hacer los contactos y arreglos desde Bahamas. Connery regresó de filmar una película en Praga, viajó a Panamá el pasado viernes 7, luego regresó a Bahamas para un torneo de golf y la próxima semana viajará a California para la ceremonia de entrega de los Oscar.
De Panamá le encantó además Boquete y Volcán, aunque no ha hablado todavía de adquirir ninguna propiedad en el país, pues más bien está vendiendo algunas que tiene en otros países. Pero quedó cautivado con la voz de Bárbara Wilson, quien se presentó en Las Bóvedas, corregimiento de San Felipe, durante una cena que le ofrecieron al legendario James Bond.
Aunque también disfrutó del baile de Sandra Sandoval, "se enamoró de Bárbara Wilson, porque tiene una voz del otro mundo, así como del ritmo de la orquesta", afirmó McGrath. "La música típica le gustó mucho, pero como él está acostumbrado al jazz, es más de su época", agregó.
Y parece que el Agente 007 quedó tan fascinado, que planea llevar el conjunto entero a Bahamas para una fiesta especial. Los lectores no se deben sorprender si de pronto reciben noticias de la presentación de estos panameños en el Lyford Cay Club, sitio exclusivo y privado donde vive el actor. "Sandra le gustó, pero como bailaba parecía más aeróbicos; era mucho ejercicio". Eso fue lo que comentó Connery de la famosa cantante a su regreso a la isla caribeña.
Su intención es canalizar recursos hacia la educación, dar vivienda a los pobres y apoyar al sector agrícola, que emplea a una cuarta parte de la población trabajadora del país. Al igual que Lula, es escéptico sobre los beneficios que pueda traer una apertura comercial en la región, programada para el 2005. "Debemos proteger a nuestros industrias y aquellos que trabajan en ellas", dijo Endara.
El retador más cercano de Endara es Martín Torrijos, del PRD e hijo del ex mandatario Omar Torrijos (1968-1981), según las encuestas. Se espera que tres aspirantes arnulfistas, incluyendo al ex canciller José Miguel Alemán, se enfrenten en unos comicios primarios por la candidatura del partido.
Endara es visto como un político con credibilidad porque cuando fue presidente de 1989 a 1994 reconstruyó la oxidada economía del país, dejando atrás los estragos de la dictadura del general Manuel Noriega en la década de 1980.
Endara ganó la elección de mayo de 1989, pero Noriega le impidió asumir la Presidencia al anular los resultados de los comicios. No obstante, Endara fue instalado en el poder en diciembre de ese año por Estados Unidos, que invadió Panamá para derrocar a Noriega. De resultar electo, Endara buscará revitalizar a la economía una vez más. Bajo Moscoso, la economía ha registrado un crecimiento anual promedio de 1.6 % desde 1999, contra 5% durante la década de 1990, según cifras oficiales.
Pero muchos están escépticos. "Yo no votaría por ningún político porque son unos corruptos y no hacen nada por el pueblo", dijo Gabriel, de 33 años, en la montaña de basura, mientras llenaba bolsas con detergente usado que más tarde esperaba vender.