Luego de años de atrasos y de comprobada inestabilidad del suelo donde se edificó el puente de Albrook, finalmente ayer se inauguró la estructura.
La apertura de este acceso la efectuó el ministro de Obras Públicas, Carlos Vallarino, con la ausencia del presidente de la República, Martín Torrijos, a pesar que se había anunciado la asistencia del mandatario.
La totalidad de las reparaciones de la estructura que alcanzaron cerca de cuatro millones de balboas adicionales al costo original, fueron asumidas por la compañía constructora DYWIDAG, a la que además se le obligó a extender el periodo de garantía de tres a ocho años.
El intercambio vehicular de Albrook vio retrasada su apertura en varios años, luego que se comprobara que la estructura se estaba hundiendo producto de la instabilidad del suelo, a pesar que las autoridades anteriores del Ministerio de Obras Públicas (MOP) negaron inicialmente esta situación.
Consultado sobre este problema Julio Arce, gerente general de Arce Avícola, S. A, indicó a Panamá América que desde octubre del año pasado instalaron una planta de tratamiento de aguas residuales para evitar que se repitiera esta situación, de la cual también tienen responsabilidad otras entidades como el Ministerio de Obras Públicas (MOP) y el Instituto Nacional de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN).
La empresa, que se instaló desde 1990 en este sector, recalcó que invirtieron más de 300 mil dólares el año pasado en la construcción de esta planta de tratamiento que cuenta con piscinas precolectoras que minimizan el impacto de los residuos en las deficientes tuberías.
Agregó que la situación que se suscitó el viernes debe corresponder a la acumulación de desechos anteriores a la fecha de instalación de esta planta.
Por su parte, Francisco Sucre, representante del corregimiento, indicó que hoy la comunidad presentará una denuncia ante el Ministerio de Salud y la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), con la finalidad de que se realicen investigaciones.
Recalcó que "ninguna empresa debe afectar ni perjudicar la salud de la comunidad".
Dolores Escobar: Desde el viernes no he podido comer, ni dormir, porque los olores son insoportables.
Carlos Saavedra: Estamos cansados de esta situación, porque se ha comprobado que empresas poderosas cometen estas faltas.