LOS trabajos de reparación y mantenimiento del Parque Recreativo Omar avanzan a paso lento. El ir y venir de papeles en la Contraloría General de la República y otras instituciones toma su tiempo, "pero ya se empezó".
Mingthoy Gyro, encargada de proyectos especiales del Despacho de la Primera Dama, dice que no se puede precisar la fecha en que el parque lucirá una mejor cara; sin embargo, confía en que sea pronto.
El tema está en el tapete desde hace seis meses. Y es que en aquel entonces, Gyro sostuvo que se llevaba a cabo un programa para darle mantenimiento anualmente a las 55 hectáreas que comprenden el sitio.
¿Qué ha pasado desde entonces? Durante un recorrido por los predios del parque, Panamá América observó personal en las labores de pintura y reparación de algunos juegos, pero evidentemente todavía hay mucho por hacer.
Varios de los aparatos para los niños están dañados. Ese es el caso de los columpios que están sostenidos con un cordón de hierro.
La nota característica fue el deterioro causado por el sol, la lluvia y la falta de mantenimiento. El periodo de vida para estos aparatos parece haber caducado.
A poco metros de los columpios se ubican los "surra-surra" o toboganes que están oxidados, lo que se convierte en un peligro para los niños que frecuentan el sitio, ya que hasta las vigas que los soportan, están carcomidas por el óxido.
En el mismo estado encontramos los puentes de madera que hay en los laberintos de hierro, a los que le faltan troncos.
De la ruleta tampoco queda mucho. Está inservible y en su base hay un charco que es un potencial criadero de mosquitos.
Mingthoy Gyro explicó que se están haciendo las cotizaciones para ver qué juegos se pueden colocar en el área, ya que muchos necesitan ser cambiados y otros pueden ser reparados.
Sostuvo que el Parque Omar no cuenta con un presupuesto para hacer este tipo de arreglos, por lo que dependen mucho de donaciones y apoyo de otras instituciones estatales como el Ministerio de Obras Públicas, el Ministerio de Vivienda, el Fondo de Inversión Social y algunas empresas privadas.
De una u otra forma, varias de estas mejoras ya están en marcha, tal como se informó. Un ejemplo son las luminarias del parque, cuyo valor aproximado es de B/. 300 mil.
Igualmente se ha habilitado un sistema de drenaje que tiene como fin regar las áreas verdes, utilizando un pozo que estaba abandonado y que produce 80 galones de agua por minuto.
Gyro mencionó también como parte de las obras, la reparación de las aceras y los trabajos para mantener la hierba cortada.
"Hay que tomar en cuenta que las mejoras se han ido haciendo a paso lento, porque la aprobación requiere de muchos procesos, lo que impide que se trabaje como se quisiera", reiteró Gyro.
No osbtante, la encargada tiene pruebas de los primeros resultados de la iniciativa.
En ese sentido, dijo que en unos 20 días serán trasladas del área las unidades del Sistema de Protección Institucional (SPI) y el puesto de primeros auxilios ya está a disposición de los visitantes.
El Parque Omar es un sitio de recreación por excelencia.
Gyro dice que deportistas de diversas disciplinas entrenan en el parque. Familias enteras van en busca de "aire puro".
Siendo así, es consciente de la importancia de este lugar, sobre todo "con los elevados índices de violencia que hay actualmente en la sociedad".
La visita sirvió para percatarnos del interés de los ciudadanos por alejarse de la rutina. Una caminata o una conversación a cielo abierto, son parte de las posibilidades del Parque Recreativo Omar.
Los populares juegos infantiles no son la única opción que ofrece el Parque Recreativo Omar. Sus instalaciones son también sede de la Biblioteca Nacional Ernesto J. Castillero. Su variada colección es del deleite de adultos y niños. Precisamente para los últimos, hay una sala que integra literatura infantil de autores nacionales y extranjeros.
Ubicado en el corazón de la metrópoli, específicamente en vía Porras y calle 71 San Francisco, este parque urbano cuenta con un área propicia para actividades deportivas como soccer, baseball y jogging. Los encargados de las mejoras son conscientes de la importancia del parque como una alternativa para niños y jóvenes a la hora de hacer deporte.