Desde hace seis días la empresa Procesos y Análisis Metalúrgicos S.A. (PAMETSA), por medio de un permiso otorgado por el Ministerio de Salud, comenzó a poner a prueba sus hornos, después de permanecer cerrada por más de tres meses.
Este periodo, que durará aproximadamente 45 días, tiene a los moradores de Pedregalito, Concepción y Villa de Las Acacias consternados.
Cecilia Muñoz, una de las residentes afectadas, explicó que desde el jueves pasado, fecha en que PAMETSA inició las pruebas, ella y sus familiares no han dejado de toser.
"Durante el tiempo que la empresa estuvo cerrada, nosotros estábamos tranquilos, pero ahora que reabrió, todos tenemos cuadros de ardor en la garganta, ojos, y tos seca", sostuvo.
Muñoz explicó que incluso las áreas verdes de Pedregalito han sufrido las consecuencias de las partículas de plomo que quedan en el ambiente.
Y es que desde hace poco las hojas de los árboles y las plantas se han marchitado.
"Si las plantas están así, como estaremos nosotros que somos seres humanos", agrega Muñoz.
La finalidad de las pruebas hechas por PAMETSA es determinar si el filtro instalado en sus hornos para que el humo salga con las mínimas partículas de plomo posible, es efectivo o no.
Para ello, los funcionarios del Laboratorio Ambiental del Instituto Especializado de Análisis de la Universidad de Panamá (IEA) colocaron un detector de contaminación ambiental, que tendrá como tarea determinar si la cantidad de plomo emanado es perjudicial.
Cuando el ministerio de Salud procedió hacerle las pruebas de plomo en la sangre a 47 de los moradores afectados, entre ellos niños y adultos, el nivel más bajo que presentaban era de 10.
Representantes de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) aseguran que no le han dado autorización a PAMETSA para relizar ningún tipo de prueba.