La tranquilidad de los moradores de la barriada San Martín, en Pocrí de Aguadulce fue interrumpida, al darse la noticia de que había restos humanos en bolsas plásticas negras, dentro del baúl de un automóvil Nissan Blue Bird.
El auto de color blanco, con matrícula 183538, había sido estacionado a un costado de un minisúper.
La Policía, DIJ y Ministerio Público acudieron al área, donde abundaban las moscas y los olores eran insoportables.
Al revisar las bolsas descubrieron que no eran restos humanos, sino vísceras de reses en avanzado estado de descomposición.
Pascual Hernández , propietario del vehículo que además circulaba con placa vencida, indicó que pretendía arrojar los desperdicios en el vertedero de Aguadulce; sin embargo se le explotó una llanta del auto y debió dejarlo estacionado.
Hernández deberá enfrentar una serie de investigaciones por sacrificios clandestino de reses, aunado al delito contra la Salud Pública.