Nación

Albergue de ancianos necesita más ayuda

Un albergue de ancianos requiere ayuda para enfrentar las necesidades.


LA VEJEZ es una de las etapas que muchas veces está llena de restricciones, privaciones y sufrimiento, principalmente para las personas que no tienen familiares, son de escasos recursos económicos o son abandonadas.
Algunos adultos mayores son discriminados, mientras que otros son alojados en hogares de ancianos, para que se les brinden las atenciones que muchas veces sus familiares no pueden darle, quizás por el trabajo y la falta de tiempo.
En calle primera final, en el corregimiento de Juan Díaz, visitamos el Centro de Cuidado al Anciano, donde la realidad es otra.
Un total de 22 ancianos reciben atención y cuidados. Los familiares los visitan con frecuencia.
Leticia de Rivera, directora del hogar, señaló que no reciben ayuda de empresas ni instituciones, solo del aporte de los familiares, quienes pagan una cuota mensual de B/. 10.00, con el derecho a una alimentación, cuidados las 24 horas del día y atención médica.
Sin embargo, reciben el apoyo de las escuelas, las universidades y las iglesias, las cuales dedican parte de su tiempo para compartir con los ancianos momentos de sano esparcimiento.
Rivera destacó que la mayoría de los internos padece de alzheimer, que es una enfermedad degenerativa del cerebro para el cual no existe recuperación, pues ataca a las células nerviosas deteriorando la capacidad de las personas de gobernar las emociones. La persona pierde la memoria y se afecta el funcionamiento de otros órganos.
Pero varios ancianos permanecen saludables. Tal es el caso del señor Nazario Vergara, quien tiene 106 años, y Carlos Pinzón, de 77 años, que con un gran carisma se proyecta para vencer los obstáculos de la vida, a pesar de las limitaciones del centro de cuidados.
Una de las principales necesidades es de pañales desechables, pues por su condición de salud algunos adultos mayores deben usarlos.
En este sentido, la directora manifestó que cualquier ayuda es necesaria para los internos, quienes requieren de alimentos y otros productos de uso diario, para sufragar las penurias por las que atraviesan.
Otro de los inconvenientes es que no poseen el espacio suficiente para hospedar a los ancianos, por lo que está en proyecto hacer un anexo que les permita más amplitud y extender los servicios.
La Ley No. 3 del 7 de mayo de 1994, por la cual se aprueba el Código de la Familia, establece que una persona puede ser ubicada en un centro o albergue para recibir atención, cuando sus familiares no pueden atenderla.
Además, se plantea en el artículo 721 que el Estado incentivará todas las iniciativas del sector privado, de congregaciones religiosas y de grupos cívicos nacionales o internacionales, con miras a la creación de centros o establecimientos de asistencia, habilitación y rehabilitación para menores, ancianos y minusválidos.
El personal que atiende y dirige los centros, hogares y albergues para ancianos, deberá reunir las condiciones necesarias y establecidas para brindar el servicio.
El ingreso de los ancianos a los hogares debe ser objeto de un estudio social, y al cual debe darle seguimiento el Ministerio de Desarrollo Social.
El Centro de Cuidados al Anciano tiene 7 años de haberse creado. Su objetivo es brindar alimentación, cuidados y atenciones médicas a los ancianos.
El albergue le brinda atención a 22 ancianos a un costo de B/. 10.00 mensuales, es decir, se recibe solo B/.220.00 por mes para los gastos, lo que no es suficiente.


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215312
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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