Un plan económico basado en promover el sector agrícola con productos de exportación, atracción de un millón de turistas antes del 2004 y el aprovechamiento de las áreas revertidas y el Canal, son en conjunto parte de la propuesta presentada ayer por el candidato presidencial Alberto Vallarino.
Los puntos en que basa su plan económico servirán, según Vallarino, para generar 250,000 nuevas plazas de trabajo que el país necesita.
El cabecilla de este plan económico, el ex vicecanciller José Raúl Mulino, abrió la presentación diciendo que no pueden haber errores ni improvisaciones en función de gobierno, por lo que aseguró que "se tienen todas las oportunidades del mundo como país para surgir y mejorar de manera integral, con desarrollo y equidad para todos los sectores de la Nación".
Sostuvo que así como se tienen esas grandes oportunidades, "si no se sabe administrar la abundancia, también podemos ser generadores de profundas y graves crisis".
Vallarino presentó su "Plan económico y de acción social", con la presencia de dirigentes sindicales, políticos y de educación, además de los líderes políticos que lo apoyan como: Mayín Correa (Independiente), Jorge Flores (Partido Nacionalista Popular ÃPNP-), Joaquín Fernando Franco (Partido Liberal), Sandra Escorcia (Renovación Civilista) y prestantes figuras de la Democracia Cristiana.
El banquero consideró necesario buscar mercados de exportación para cultivos como la piña, palma africana, flores y frutas, utilizando como centros de transbordo los terminales portuarios y aeroportuarios de Chiriquí y Bocas del Toro.
En cuanto al turismo, dijo que el país tiene potencial que desaprovecha, como San Blas, Bocas del Toro y Portobelo, además del deseo de establecer líneas de cruceros, de integrar a Panamá dentro del circuito del Caribe occidental. Para ello se requerirá darle decididamente el apoyo del Estado, como se hizo en México y Cuba.
Sobre el Canal y las tierras revertidas, expresó que "seremos afortunados con estos bienes si se saben aprovechar comercialmente", sitios que considera como "la principal fuente generadora de riquezas y oportunidades para Panamá". No sólo su operación, sino "aprovechar los 13,000 barcos que pasan anualmente por la vía y que poco o nada representan".
En su política laboral, Vallarino dijo que la basará en el reconocimiento de la productividad y rendimiento del trabajador, traducido en un mejor salario. Afirmó creer en la sindicalización responsable y en la negociación de convenciones colectivas, pero con acuerdos simples y directos, que reduzcan el probable deterioro de la relación laboral y daños a la inversión.
Planteó la creación de una Fundación de Desarrollo Social, en donde entrarían los fondos de ventas de activos de las áreas revertidas, excedentes del Canal, dividendos de las acciones en empresas privatizadas y el producto de su venta, si las hubiese.
La intención de una fundación es garantizar un manejo transparente, dirigido a resolver problemas sociales como la construcción de una nueva línea de acueductos desde Chilibre hasta el corregimiento de Pedregal, que a su juicio, "sólo cuesta B/.18 millones y no es excusa para privatizar el IDAAN".
Abogó por incrementar las pensiones a los jubilados, resolver el problema de seguridad social e insertar a los empleados temporales y eventuales en este régimen, de modo que encuentren mayor estabilidad.
Referente al sector judicial, propone un sistema distinto para escoger a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, además de descentralizar el poder que tiene el presidente sobre la Nación.
A los gobiernos municipales, dijo que el programa platea mayores recursos y responsabilidad, y para ello, afirma, cuenta con su primera vicepresidenta, Mayín Correa. Igualmente mencionó la creación de una Ministerio de Asuntos Indígenas.
En política internacional, propuso tener una política diferente con Estados Unidos, cobrando mayor importancia la necesidad de integración regional y las relaciones con los principales usuarios del Canal.
Volviendo a la Caja de Seguro Social y el Canal, indicó que "allí es donde se tiene que comenzar a identificar los grandes temas nacionales".
Parafraseando las palabras de uno de los miembros de la familia Kennedy y tras 30 minutos que duró su ponencia, Vallarino concluyó diciendo: "No se pregunten por lo que el país puede hacer por ustedes, pregúntense por lo que juntos podemos hacer por nuestro país".