El candidato presidencial por la nómina Acción Opositora, Alberto Vallarino, retó ayer al presidente Ernesto Pérez Balladares, o a cualquiera que él envíe, a debatir su programa de gobierno y la promesa de crear 250 mil nuevos empleos en cinco años.
Vallarino dijo durante una gira por la provincia de Chiriquí que Pérez Balladares ataca su programa de gobierno, como una manera de excusarse por no haber encontrado la fórmula para disminuir el desempleo.
Indicó que "si ellos piensan que no se puede, nosotros decimos que sí se puede", a la vez que señaló no estar sorprendido de que haya sido el mandatario el primero en atacar su plan de trabajo.
Expresó que el programa económico de Acción Opositora es un contraste con la política neoliberal del actual gobierno, el cual no ha logrado en cinco largos años solucionar el grave problema del desempleo en Panamá.
Recalcó que su propuesta es seria y en la misma ha planteado las áreas principales de la economía donde se generarán empleos, e incluso, cuentan con proyectos específicos para crear las oportunidades de trabajo.
Tras señalar que antes de redactar su propuesta tomó en cuenta los compromisos internacionales adquiridos por Panamá, Vallarino afirmó que dentro de su plan no está contemplado ningún punto que viole algún acuerdo firmado entre el gobierno u otro organismo financiero internacional y menos con la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Reiteró que su programa va enfocado principalmente a combatir el problema del desempleo, los bajos salarios y la falta de oportunidades, sin necesidad de que se diga que "aquí está la medicina para todos"; sin embargo, "lo que sí es cierto es que hay muy buenas recetas para muchas cosas".
Asimismo, reiteró su oposición rotunda a la política de la privatización de los servicios públicos y en este caso, del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN), el cual es el más esencial y básico para el pueblo panameño.
Por su parte, la candidata a la primera vicepresidencia, Mayín Correa, manifestó que Panamá, Haití y Guyana son los únicos países que no han legislado para descentralizar el poder y en los últimos cinco años, el poder se concentró exclusivamente a nivel del ejecutivo, lo que desfavoreció a las regiones apartadas del país.
Agregó que le duele ver a las personas votando el fruto de su trabajo en el campo, porque ella es campesina y sabe lo que es trabajar la tierra, esperar la cosecha para pagar la deuda de los insumos y demás compromisos adquiridos con los bancos, para terminar en "un parque votando la producción".
Señaló que entre sus aspiraciones está hacerle la guerra a la corrupción, porque cuando se llega al servicio público es para servirle al país y no para servirse del mismo.
En tanto, el candidato a la segunda vicepresidencia, Joaquín Fernando Franco dijo que el oficialismo está más dividido que la oposición.