Próximo a las fiestas de fin de año, cuando tradicionalmente crece el comercio informal en la capital, la Alcadía de Panamá tiene el reto de organizar, conceder y poner orden los sitios que históricamente son atractivos para el comercio al por menor como lo son Calidonia y Santa Ana.
La regulación estará basada en el Decreto 1898 del 3 de octubre de 2014, donde se fijaron los parámetros para regular la actividad. No obstante, será una tarea que difiere a la realidad cuando a diario amanecen hileras de locales improvisados que se dedican al expendio de comida, vegetales y artículos secos.
Según se establece en el decreto publicado en Gaceta Oficial 27641 el pasado 13 de octubre de 2014, corresponderá a la Alcaldía de Panamá conceder los permisos en bases a 13 requisitos. Al momento de la publicación los que no disponían del permiso, tienen 120 días para presentarse a la dirección de Desarrollo Social para tramitar el permiso. De lo contrario, vencido el tiempo de gracia los comerciantes serán desalojados y sancionados según sea el caso.
El documento considera agravante común a las sanciones establecidas en este decreto, el hecho de que la autoridad competente sorprenda a una persona extranjera, aun cuando porte permiso de trabajo, en ejercicio de la actividad de buhonería o economía de subsistencia dentro de un local, puesto o quiosco amparado o no por un permiso otorgado en favor de una persona natural panameña”.
Para estos casos se fijaron sanciones de $500 hasta los $3,000, en tanto que para los nacionales sin los permisos correspondientes emitidos por la Alcaldía de Panamá serán de $300 a $1,000.