Ya entró la temporada seca y las fuertes brisas que siguen azotando la provincia de Chiriquí son óptimas para propagar incendios forestales, una situación que se sigue registrando en sectores próximos a las áreas protegidas.
Jorge Pittí, miembro de la Alianza para el Desarrollo Integral y Comunitario de Tierras Altas, explicó que esta es una situación que mantiene en alerta a los grupos ambientalistas, a las autoridades del ambiente y al Cuerpo de Bomberos, porque todos los años se registran incendios forestales en las faldas del Parque Nacional Volcán Barú.
Tienen disponibles machetes, azadones, picocha con azadón y pico simultáneamente, bombas de mochilas, palas y una manguera de 2 kilómetros para llevar el agua a los lugares más próximos donde se inicien los incendios forestales.
El problema es que dentro del área protegida el fuego se interna entre las hojas que están en el suelo y esto puede tardar varios días en apagarlo.
Por su parte, Gilberto Samaniego, administrador Regional de la Autoridad Nacional del Ambiente, señaló que han iniciado el programa de incendios forestales y han equipado los puestos de la entidad dentro de las áreas protegidas, ante cualquier situación que se presente.