Peor que los políticos o hasta los funcionarios. No tenemos relevo, tenemos rivalidad, intereses y agenda propia. Eso se ve mucho, mucho en el movimiento sindical, que decimos representar a las personas desposeídas. Pero no hemos sabido hacer la labor bien, no hemos sabido ampliar ni siquiera nuestra representatividad, que hoy día, por lo menos en el caso de los sindicatos, somos solo y menos del 10% de la población económicamente activa. Significa que algo malo tenemos. Hasta que no resolvamos eso de poder mejorar nuestro comportamiento, nuestra productividad, nuestras bondades, nosotros, así como hemos fracasado en la sindicalización de un alto porcentaje de trabajadores, seguiremos fracasando en la formación de partidos políticos.
No es lo mismo cerrar una calle, no es lo mismo negociar una convención colectiva, no es lo mismo representar a un sector que representar al país. Para representar al país, en política, tú tienes que saber entender, escuchar y acceder a toda la gama de sectores que hay; desde el que tiene plata hasta el que no la tiene, y la relación con otros países, sin importar ideología.