Como cuidador/a, asegúrese siempre de hacer sus tareas con responsabilidad.
Si tiene que administrar medicamentos, recuerde que está ante una tarea de suma responsabilidad.
1.- Verifique que el remedio sea el que tiene que suministrar. No se guíe por el color de la píldora ni por el formato del envase.
2.- Verifique el nombre y la cantidad de miligramos o gramos que dice en su carátula. La forma farmacéutica (tableta, grajeas, comprimido, jarabe, suspensióÊ, etc.).
3.- Cuando lo compre en la farmacia verifique que sea lo que el médico ha pedido.
4.- No debe cambiar la dosis y horario recomendados. Si tiene duda o molestia consulte con el médico.
5.- La toma de medicamento de una determinada forma tiene su razón de ser, no modifique ni el tiempo que se haya prescripto, ni lo aumente por su cuenta.
6.-Si junto con la medicación tiene prescripta una dieta determinada, cumpla con las pautas trazadas como si fuese una medicación. Hay comidas que pueden afectar tanto como un mal remedio.
7.- No cambie un medicamento por otro aunque le parezca idéntico, y los síntomas similares.