La ministra de Educación, Doris Rosas de Mata, denunció la existencia de una “mala costumbre” en algunos educadores, de “apoderarse de las cosas de los demás”, en referencia al mal uso que se le da al Programa de Nutrición Escolar. En una nota de prensa del Ministerio de Educación, se informó que la ministra, al ser consultada sobre el hecho de que algunos docentes se llevan productos para beneficio propio, indicó que el ministerio realiza un trabajo constante de supervisión. No obstante, precisó que hay una mala costumbre de estas personas por apoderarse de las cosas de los demás. La ministra dijo que este programa ha resultado exitoso, tanto para la alimentación de los niños y niñas desnutridos, como para reducir los niveles de deserción escolar durante el presente año lectivo.
Por su parte, el secretario general de la Federación Nacional de Asociaciones Docentes, Luis López, confirmó la denuncia de Rosas y aseguró que maneja informes que no sólo educadores, sino trabajadores manuales y hasta celadores se llevan la leche y crema, entre otros alimentos, que son para los niños. En algunos casos, expresó, los alimentos se mantienen guardados por mucho tiempo en los colegios, por lo que los docentes, antes de que se dañen, prefieren repartirlos o llevárselos para la casa.
La AMP otorga varios tipos de licencias para la pesca, que están definidas de acuerdo con las actividades que se vayan a realizar en Panamá. Dentro de esta clasificación están las destinadas a la pesca ribereña o artesanal de subsistencia y para botes no mayores de las 10 toneladas de registro bruto de peso.
También se otorgan licencias nacionales para embarcaciones industriales. Esta pesca tiene el comercio como destino final, y se produce en barcos de 10 toneladas de registro bruto en adelante. Estos barcos industriales, se dedican a la pesca de anchovetas, camarones, calamares, cangrejos, pargo, mero, tiburón, dorado, atún y langostas.
Otras licencias de pesca industrial, son las que utilizan los barcos que pescan con palangres, que es un arte de pescar que utiliza anzuelos largos y que tiene la capacidad de lanzar en cada faena de peca entre 500 a 1,000. Otras embarcaciones industriales se dedican a la pesca de peces como el urel y la cojinua.
Para accesar a las licencias de pescas nacionales, es necesario ser ciudadano panameño, las embarcaciones deben cumplir con especificaciones de seguridad. Además, se cobra el costo de $.4.00 por las estampillas para los pescadores artesanales y un promedio de $.2.00 por tonelada de peso de las embarcaciones en el caso que sea para uso industrial. Para las embarcaciones internacionales que desean adquirir una licencia, se les cobra un promedio de $.20.00 por tonelada.