"Camino a la felicidad", así se llamó el curso que culminaron 72 privadas y 20 custodias del Centro Femenino de Rehabilitación, impulsado por el despacho de la Primera Dama.
La primera dama de la República, Vivian de Torrijos, dijo que los cursos permitirán que las custodias e internas mejoren su autoestima, sus relaciones interpersonales y sean más responsables al momento de retomar el rumbo de sus vidas.
En tanto, el director del Sistema Penitenciario, Carlos Landeros, consideró necesario constituirse en agentes multiplicadores de estas enseñanzas y llevar el mensaje a familiares.
"Estoy feliz porque estaré junto a mis tres hijos, más que todo por él, no importa que esté en el hospital", dijo doña Judith, comentando que ahora es Luis quien le pide que tome las cosas con calma, porque él se siente bien. Al día siguiente de la tragedia, su corazón se destrozó cuando un médico le dijo que su hijo moriría. Pese a ello, nunca desmayó, Dios escuchó sus plegarias y al final ganó la fe.
Gólcher indicó que la ATTT realizará un auditoría de lo buses que están fuera de circulación para buscar una pronta solución al problema.
En un recorrido nocturno del Panamá América a la Gran Terminal de Transporte de Albrook se observó que las filas para abordar un bus de estas rutas eran interminables, ya que ahora no se permiten pasajeros de pie.
Sebastián Cruz, un usuario de la ruta Corredor-Tocumen comentó que hace dos meses, cuando quería regresar rápido a su casa, viajaba en bus desde la Tumba Muerto hasta la Gran Terminal de Albrook, lo que le tomaba unos 20 minutos.
Luego, abordaba un bus Tocumen-Corredor, que lo llevaba desde Albrook a su casa en Tocumen en un lapso de media hora a 45 minutos, sin embargo, ahora el viaje desde la Gran Terminal le puede durar hasta dos horas.
Los conductores de esa zona también tienen su versión. Están muy molestos con las nuevas normas, ya que una gran cantidad de buses están fuera de circulación y los que brindan el servicio, no se dan abasto.