La agrupación de planetas que algunos científicos prevén para el próximo 5 de mayo no afectará a la Tierra, según confirmó el presidente de la Asociación Panameña de Aficionados a la Astronomía (APAA), Tony Earle.
De acuerdo a Earle, los temores relacionados con esta fecha obedecen a que algunas personas se han dado a la tarea de relacionar la agrupación planetaria con fenómenos naturales, como maremotos o terremotos.
Un informe del profesor Roberto Ocaña en torno a fenómenos similares, señala que el próximo 5 de mayo, y hasta el 21 del mismo mes, Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno, coincidirán dentro de un marco de 25 grados y no se alinearán como señalan algunos astrólogos.
Según Ocaña, la influencia que ejercen los astros sobre la tierra es física, no psíquica, siendo la más evidente de éstas la que tiene la Luna sobre las mareas debido a su distancia.
Sin embargo, Ocaña advierte que podrían peligrar los satélites que se encuentran por encima de la capa de protección electromagnética de la Tierra, así como los generadores y transmisores de energía.
Earle coincide con Ocaña, refiriéndose a lo sucedido en Canadá en 1982, cuando el sol entró en su ciclo de actividad máxima quemando varios satélites y produciendo apagones.
Para la comunidad científica internacional el 5 de mayo será un día más, en primer lugar porque es un evento que, según indicó Earle, no será observable ya que tendrá lugar del otro lado del sol, a diferencia de otras agrupaciones de planetas.
Refiriéndose a las aseveraciones sobre cataclismos hechas por algunos astrólogos, el presidente de la APAA, añadió que "aunque estuvieran los planetas alineados" exactamente uno detrás del otro (en un caso hipotético), su fuerza gravitatoria no superaría al 2% de la fuerza que ejerce la Luna sobre la Tierra.
Actualmente en Internet existe gran cantidad de espacios dedicados al fenómeno que aseguran que habrá terremotos y cataclismos, incluso Earle recuerda que durante las alineaciones de 1982 y 1983 se publicó un libro, llamado "El Efecto Júpiter", que auguró una serie de desastres y sin embargo no pasó nada.
La Asociación Panameña de Aficionados a la Astronomía fue fundada en 1983 por un grupo de personas que se preparaban para estudiar el paso del Cometa Halley.
Según indica Earle, la primera asociación de este tipo se creó en la antigua Zona del Canal en 1929, y se separó en la década de los cuarenta.