Un allanamiento fue realizado ayer en el edificio Murano de Costa del Este, donde residía el mexicano Carlos Abel Morfín, asesinado por sicarios, en el restaurante Jade, de Vía Porras, el pasado martes.
Morfín ligado al Cartel del Golfo de México, fue detenido en el 2004 por una presunta vinculación al decomiso de 800 kilos de cocaína, pero posterior a la retractación de uno de los sindicados fue decretada su detención ilegal en el Segundo Tribunal.
Morfín tenía otro apartamento en El Cangrejo. Actualmente el Juzgado Décimo de Circuito Penal mantiene el expediente de este caso de drogas.
El director de la Policía Nacional, Jaime Ruiz, manifestó que se presume que la muerte de Morfín esté ligada al narcotráfico.
Por su parte, Mario Fernández, el colombiano sobreviviente, fue interrogado por las unidades de la DIJ.
La subdirectora del Servicio Nacional de Migración, Tayra Barsallo, manifestó que no había una alerta de Interpol contra Morfín.
Tanto el occiso como Fernández se encontraban en Panamá como turistas.