ALGUNOS políticos parecen añorar los tiempos de la dictadura, restringiendo a los comunicadores el libre acceso a la información.
Ayer el diputado perredista, Pedro Miguel González ordenó impedir el acceso de la prensa en la Comisión de Presupuesto, precisamente cuando el ministro de Salud, Camilo Alleyne era cuestionado sobre las previsiones presupuestarias para afrontar la crisis surgida tras la muerte de 44 personas que consumieron medicamentos contaminados elaborados por la Caja de Seguro Social (CSS).
Este cuestionamiento se lo hizo al ministro el diputado opositor José Blandón, a lo que posteriormente el diputado González pidió lectura del artículo 88 del Reglamento de la Asamblea Nacional que señala que las sesiones de esta instancia legislativa son de carácter restringido.
En las anteriores vistas presupuestarias, por el contrario se ha permitido el acceso a la comisión y la presencia de la prensa durante toda la sesión.
Alleyne sustentó la asignación económica de la entidad para la vigencia fiscal 2007 que asciende a 626.7 millones de balboas. Esta partida, asegura, incluye un monto adicional para gastos de medicamentos y exámenes de laboratorio para afrontar la crisis surgida con los medicamentos contaminados con dietilenglicol.
Informó que en el presupuesto se tienen previstas partidas para compra de equipos médicos, insumos e inversiones como la construcción del hospital de Panamá Este por 10 millones de balboas, el proyecto de saneamiento de la Bahía de Panamá por 32.4 millones de balboas y otros proyectos más.
En torno a la contaminación de los medicamentos elaborados por la CSS, el ministro aseguró que está a la espera que se deslinden las responsabilidades del caso.
“Lo único que yo estoy esperando es que se realice una investigación minuciosa, seria y responsable como lo está haciendo el Ministerio Público, para que se aclaren las dudas que se tengan en torno a la honorabilidad y la seriedad nuestra en este tema”, destacó Alleyne.
Alleyne sustenta a puertas cerradas
Los reporteros pretendían conocer las partidas del MINSA para atacar la crisis del SIRA.