Tenga mucho cuidado con el guineo que se come, debido a que según investigaciones realizadas, la mayoría de los guineos que venden en las calles son madurados de forma artificial, es decir por medio del uso de químicos, que incluso algunos son dañinos y nos pueden ocasionar molestias.
Gabriel Hidalgo, encargado de la Unidad de Beneficio de Semilla, del Centro de Enseñanza de Investigación Agropecuaria de Tocumen, (CEIAT), perteneciente a la Universidad de Panamá, indicó que la mayor parte de los guineos que son vendidos en las calles, son madurados de esta forma, a diferencia de aquellos que se cultivan en las fincas, o en el interior, que alcanzan su madurez natural, de manera que son cultivados de forma orgánica, que es la mejor.
Agregó que estos guineos son los mejores, y los más saludables para los que nos encanta esta fruta, además dijo que todos deberíamos tener una planta de guineo en el patio de nuestra casa para el sano autoabastecimiento.
El plátano, junto con el guineo o banano, en realidad no provienen de una planta sino de un herbáceo perenne que saca un tronco nuevo cada año.
Se dice que se originó en la India hace varios milenios, y los ejércitos de Alejandro Magno se los encontraron en el cuarto siglo a. C. en ese subcontinente.
Varios siglos más tarde, Plinio escribió sobre ellos, citando su nombre indio, pala , que pasó al griego clásico
Luego el escritor clásico Teofrasto difundió la leyenda de que los sabios se sentaban bajo su sombra a comer sus frutos, de donde surgió su simpático nombre botánico, Musa sapientium . También se dice que proviene del sánscrito moca , vía el árabe mauz . El nombre del plátano (o plátano macho, como lo llaman en México), tiene también sus explicaciones románticas.
Un mito islámico de probable origen indio dice que Musa paradisiaca era el fruto del árbol del bien y del mal del jardín del Edén, y que tras su destierro Adán y Eva se cubrieron con hojas de plátano y no de higo.
El banano o plátano llegó a la China alrededor del año 200 d.C., donde se menciona en las obras de Yang Fu, y durante el primer milenio d.C. también se propagó por Africa, desde donde nos llegó a América, cortesía de los negreros ingleses y portugueses. El vocablo banana proviene de una palabra de Guinea (vaya, Guinea, guineo), banema.
Sea cual fuere su nombre, lo cierto es que su popularidad es indiscutible, porque en la ciudad de Panamá abundan los pequeños puestos de venta de la fruta que adorna con su color, es rica en vitamina C y sobre todo acompaña el menú como el postre preferido.