LAS disputas entre grupos sindicales de obreros de la construcción se han desbordado.
Los Hechos violentos protagonizados durante la mañana de ayer, en las afueras de la empresa brasileña Norberto Odebrecht en Chilibre, no solo dejaron dos heridos, también se registró el robo bajo amenaza del material fotografiado de los hechos ocurridos, al reportero gráfico de Editora Panamá América, S.A. (EPASA), Alejandro Méndez.
Méndez acudió a su asignación a las 6: 15 de la mañana, donde se registraría un cierre de calle en Chilibre, en la Vía Transístmica. En ese momento llegaron representantes del Sindicato Nacional de la Construcción y Similares (SUNTRACS), para verificar la situación de despidos a obreros de Odebrecht.
Al iniciarse un enfrentamiento entre trabajadores afiliados al Sindicato Nacional de la Industria de la Construcción y Perforación de Panamá, (SINDICOP) y miembros del SUNTRACS, el fotógrafo Méndez captó las vistas de la disputa, donde se evidenciaba la agresión contra dos trabajadores, heridos con arma blanca.
Méndez fue entonces rodeado por un grupo de más de 30 a 50 afiliados al SINDICOP, y bajo amenazas le retiraron su cámara fotográfica.
"Se me avalanzaron, me quitaron el equipo y se lo llevaron", contó el reportero gráfico.
Al ignorar estos obreros el uso del sofisticado equipo, le regresaron la cámara y lo obligaron con "amenazas de muerte" a entregar la tarjeta (chip), que contenía las vistas de la agresión que efectuaron miembros de SINDICOP contra los del SUNTRACS.
El periodista del diario La Prensa, José González, quien se encontraba presente en el área corroboró la agresión a Alejandro Méndez.
El fotógrafo de EPASA interpuso una denuncia penal en el Centro de Recepción de Denuncias del Ministerio Público, contra los trabajadores de la empresa Norberto Odebrecht, afiliados al SINDICOP, por los delitos de robo y contra la libertad individual.
Por su parte, la empresa brasileña no recibió a los periodistas que cubrían el hecho, quienes solicitaron una versión oficial de la actuación de sus trabajadores.
En un comunicado el Comité de Defensa del Colegio Nacional de Periodistas (CONAPE), exigió a la dirigencia del SINDICOP , devolver la tarjeta de fotografías, al reportero Alejandro Méndez y reparar los daños causados.
El CONAPE decidió apoyar a Méndez en su decisión de interponer una denuncia penal, ante el delito de robo.
El representante de SINDICOP, José Ramos, quien se encontraba presente al momento en que le sustrajeron la tarjeta de fotos a Méndez, vociferó a gritos y con manoteos que lo sucedido era mentira y que nadie había robado el material fotografiado.
Ramos no entregó la tarjeta con las fotografías.
Al respecto, el ministro de Trabajo, Reynaldo Rivera expresó que "lamenta mucho lo ocurrido", sobre la situación suscitada al fotógrafo de EPASA.
Rivera aclaró que nadie puede en el sitio de trabajo de una empresa privada, portar armas de fuego o punzocortantes, ya que podrían ser objeto de una sanción.
Confirmó que enviará a sus inspectores a la empresa Odebrecht.
Los obreros despedidos denunciaron la presencia de extranjeros de nacionalidad peruana y ecuatoriana sin permisos de trabajo, contratos en idioma portugués, bajos salarios, y la afiliación obligatoria a SINDICOP.
Amenazas de muerte y dos obreros heridos
Tras captar vistas de las agresiones con arma blanca, Alejandro M'e9ndez fue acorralado por trabajadores de SINDICOP.