Cinco testigos subieron ayer al estrado del Segundo Tribunal de Justicia para brindar información referente a Lilia Michel Ramos, entre ellos sus dos hermanos y tres compañeras de trabajo, para ayudar a esclarecer su homicidio agravado.
Neyla Vásquez, Manrique Mejía Marimón, Kathia Marimón, Osvaldo De Gracia y Erwin Van Eps testificaron ayer.
De Gracia, padre de la menor de 9 años hija de la occisa, manifestó que acudió voluntariamente a la extinta Policía Técnica Judicial a denunciar la desaparición de Ramos, pues Julio Anel Bayo, principal sospechoso del asesinato, intentó vincularlo.
Van Eps, compañero de trabajo de Ramos, dijo que ella ya usaba ropa de maternidad y se le veía muy feliz. Ramos fue estrangulada el 4 de septiembre de 2003. Su cuerpo se halló un día después.