El director médico del Hospital Santo Tomás, Roberto Blandón, denunció ayer que hay empresas distribuidoras de equipos que estaban acostumbradas a vender sus productos a precios exorbitantes a este centro hospitalario, apoyándose en el "amiguismo y el proteccionismo".
Acotó que se suspendió el pago de un equipo con un costo superior a los B/.13 mil porque tiene serios desperfectos y la empresa debe cambiarlo.
"No puede ser que en 11 salas del hospital el equipo haya presentado desperfectos, por lo que solicitamos que sea cambiado porque es relativamente nuevo, y por más llamadas que he recibido no he efectuado el pago", planteó Blandón.
Señaló que antes se acostumbraba a comprar los equipos directamente y ahora se está obligando a que se presenten por lo mínimo tres cotizaciones diferentes como exige la Contraloría.
Argumentó que ahora todas las compras de equipo e insumo se hacen con carácter técnico y no en base a presiones o influencias de ciertas personas.
Blandón negó que se hayan detectado irregularidades en el proceso de compra o licitaciones del hospital y aclaró que el áudito que se realiza es para dejar las cuentas claras.
Indicó que uno de los problemas detectados en el manejo del presupuesto del hospital por parte de la Contraloría es que desde 1994 hasta 1998 se le asignaba dinero y no se invertía.
"Por diferencias entre el director administrativo y el director médico no se gastaron más de B/.700 mil, y todo porque antes no se respetaba la línea jerárquica", apuntó Blandón.
Sustentó que el problema radicaba en que antes el director administrativo tenía más "poder político y administrativo" que el propio director médico, y no se hablaban.