La misa crismal, celebrada en la mañana de ayer, sirvió para que el arzobispo José Domingo Ulloa hiciera un llamado al que resulte ganador en los próximos comicios para que se despoje la chaqueta de su partido político y empiece a ser el presidente de todos los panameños.
Sobresaliente
- Campaña
- Desde ayer, la Iglesia empezó una campaña en la que por semana se le entregará una vela, una cruz y la oración de ordenación sacerdotal a una familia para que ore porque más jóvenes se conviertan en sacerdotes.
- Regalo
- Monseñor José Domingo Ulloa lució ayer la mitra que le fue obsequiada hace un mes y que usó en el Domingo de Ramos el papa Benedicto XVI, a quien estima mucho por haber confiado en su arzobispado.
- Elecciones
- Hizo un llamado a dejar de divulgar situaciones que para las próximas elecciones puedan provocar hechos que empañen el torneo.
Faltando 16 días para el torneo electoral, Ulloa insistió en recordarle a los panameños “que el voto sea informado y un voto consciente”, porque cuando se deposita en la urna, se está depositando la propia conciencia.
El prelado dijo que en los días que quedan, las personas deben evaluar quién es el mejor candidato.
“Quién puede hacer del poder el servicio”, resaltó Ulloa, quien exhortó a quienes viven la política despojarse de los intereses personales y pensar en Panamá.
Asimismo, instó a dejar de pensar que, porque uno piense o emita un voto muy distinto al otro, es enemigo y por eso hay que destruirlo. Esta situación le preocupa, ya que puede causar heridas.
“Amar a la patria y ser humilde son las dos cualidades de un buen gobernante”, dijo el arzobispo, recordando las palabras del papa Francisco.
Bendición
Por otra parte, durante la bendición de los santos óleos, Ulloa hizo un llamado a la reflexión a los devotos ante la recordación de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo.
“Es una oportunidad que Dios nos da para poder hacer un alto en la vida y recobrar el sentido”, resaltó.
Dos preguntas, indicó, deben hacerse las personas en esta fecha, incluyendo los no creyentes: ¿Soy feliz con lo que soy como personas? y ¿Soy feliz con lo que hago?
De la respuesta que resulte se podrá medir cómo es la calidad de vida de los panameños, reflexionó.
El mensaje lo envió minutos después de haber bendecido los óleos de los enfermos y catecúmenos, utilizados por los sacerdotes en los sacramentos de bautismo, comunión, confirmación, unción de los enfermos y orden sacerdotal.
De igual forma, en esta ceremonia se hizo la renovación de las promesas sacerdotales.
Ulloa cumplió ayer 10 años como obispo, mientras que hoy celebra cuatro años como arzobispo.
Ante este momento especial, humildemente pidió perdón al resto de los presbíteros por aquellos momentos en que lo han necesito y no ha estado presente y también por cada una de sus fallas.
“He fallado y seguiré fallando, pero jamás serán por indiferencias a algunos de ustedes”, manifestó públicamente durante la homilía que se llevó a cabo en la Catedral Metropolitana, en San Felipe.
En estos cuatro años, prosiguió diciendo Ulloa a los clérigos, “he intentado, porque todo los días trato de intentarlo, ser un servidor de cada uno de ustedes, porque son los colaboradores más cercanos para poder llevar adelante el ministerio. No he sido, y eso lo reconozco, quizás lo que muchos de ustedes esperan, tal vez no he ido al ritmo de algunos de ustedes, pero no ha sido por falta de amor hacia ustedes”.
“Todavía estoy aprendiendo está difícil responsabilidad”, agregó el arzobispo.