La ampliación de la cuenca hidrográfica del Canal de Panamá permitirá al país contar con nueve veces más agua de la existente ahora, manifestó ayer el administrador de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), Alberto Alemán Zubieta.
"Esto garantizará el paso de barcos de gran calado, a pesar de la sequía, además significará reserva de agua potable para la población", dijo Alemán Zubieta, luego de su participación en las conferencias magistrales sobre Panamá como Centro Multimodal del Hemisferio, efectuadas en el Centro de Convenciones ATLAPA, en el marco de la EXPOCOMER 2000.
Sostuvo que se está trabajando para que la vía interoceánica tenga más capacidad en el futuro, sumado a la construcción de una gran terminal de cruceros en el Atlántico, autopistas y centros comerciales.
También se están contemplando nuevas inversiones en lo que antes eran las bases militares estadounidenses, para convertir al país en un gran centro de transbordo de carga, indicó Alemán Zubieta.
El administrador de la ACP aseguró que la ampliación de la cuenca no afectará a los pobladores de las áreas que serán inundadas para crear los lagos artificiales.
"Nosotros queremos que la gente siga viviendo en la cuenca del Canal, ya que no hay nada que lo impida", puntualizó Alemán Zubieta, aunque consideró que la ampliación de la cuenca es una responsabilidad de todos, especialmente los que residen allí.
Recordó que el Fenómeno del Niño obligó al Canal a poner restricciones a los barcos de gran calado a nivel mundial.
"Estuvimos en puntos críticos, donde aún las reservas de agua potable se pusieron en riesgo", manifestó Alemán Zubieta.
Un grupo de campesinos residentes en cinco distritos donde serán construidos los lagos artificiales, se han manifestado en contra de estos proyectos, porque temen perder su modo de vida, que es la agricultura y la ganadería.
Según Saturnino Ortega, dirigente de la Gran Asamblea de Campesinos contra la Inundación, no saldrán de esas tierras porque allí han vivido durante años.