Washington.- No obstante un sorpresivo repunte de Mireya Moscoso en la más reciente encuesta de la firma Ditcher & Neira, el veterano periodista canadiense Paul Knox da por descontado la victoria del candidato oficialista Martín Torrijos Espino.
En un artículo publicado en el prestigioso matutino Toronto Globe & Mail, el corresponsal pronostica:
"Conseguir control del Canal de Panamá fue la eterna visión del General Omar Torrijos Herrera. Ahora su hijo estaría a punto de presidir sobre la realización del sueño.
"Martín Torrijos Espino de 35 años, retiene una decidida ventaja en la campaña para la elección presidencial del 2 de mayo, cuyo ganador recibirá el Canal formalmente de Estados Unidos el 31 de diciembre".
Knox, quien vivió muchos años en Colombia, informa del regocijo popular con que el joven Torrijos fue recibido en Chitré, donde prometió invocar la memoria de su padre y de otros "héroes nacionales" el día de la transferencia del Canal.
En su crónica, el corresponsal cita una reciente encuesta CID-Gallup que con un 44% le otorga una ventaja de 10 puntos a Torrijos sobre Mireya Moscoso; en tercer lugar está Alberto Vallarino con sólo un 13%.
Desde entonces, Ditcher and Neira publicó una nueva encuesta en la que Moscoso, con 41.3%, supera en 1.9 puntos en la intención de voto a Torrijos, quien ostenta el 39.4%, y el banquero Vallarino el 14.4%.
Aunque Knox reconoce que muchos creen que Torrijos no tiene suficiente experiencia para gobernar, considera que la memoria del general Torrijos aún genera suficiente apoyo popular para que su hijo se imponga en la próxima elección.
El periodista canadiense tampoco da crédito a las versiones de que Torrijos, quien desempeñó el cargo de viceministro de Gobierno y Justicia en el actual gobierno, sería meramente un "títere" del actual presidente, Ernesto Pérez Balladares.
Además del reportaje sobre la campaña, Knox publicó un penetrante análisis con inquietantes paralelos entre la política de Estados Unidos hacia Kosovo y Panamá.
"Ambos ilustran la debilidad básica del concepto que rige en Estados Unidos en su relación con el resto del mundo", escribe. "En ambos casos debe cuestionarse qué puede esperarse de una superpotencia que ha reducido sus compromisos de política exterior".
"En Yugoslavia, Estados Unidos está operando una guerra de control remoto para lograr objetivos militares tradicionales sin el uso de fuerzas terrestre. En Panamá, transferirá el control del Canal y removerá las últimas de sus tropas al finalizar el año. Eso concluirá el segundo compromiso militar extracontinental más largo de la historia de Estados Unidos (después de la Base de Guantánamo en Cuba). Por eso también en Latinoamérica se percibe que el Pentágono apenas tendrá una política de control remoto".
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