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Viene de La Portada
El anuncio de este viernes en el que el Presidente de la República, Martín Torrijos dio a conocer el inicio de la construcción de 41 kilómetros del segundo tramo de la autopista Panamá-Colón, dejó por fuera una arista importante. Todavía no se tiene un estudio de impacto ambiental (EIA).
Esta situación impide conocer si con la construcción de esta autopista se afectará zonas boscosas o comunidades por donde pasará la vía.
En este sentido, el Departamento de Relaciones Públicas de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), informó al Panamá América que esta dependencia no tiene aún el EIA, debido a que es la empresa constructora la que en primera instancia le corresponde realizar ese procedimiento para luego remitirlo a la institución.
Después del análisis correspondiente, el estudio es aprobado o rechazado por la ANAM.
Panamá América trató de contactar a la persona encargada del proyecto en la constructora Norberto Odebrecht, pero estaba fuera del país.
Odebrecht se comprometió a reembolsar los gastos en planos y estudios ambientales de PYCSA para el segundo tramo de la autopista de 41 kilómetros valorada inicialmente en B/.176 millones que debe estar lista en enero del 2009.
La empresa mexicana mantendrá la operación y administración de la autopista hasta Chilibre, incluyendo el cobro del peaje durante los próximos 20 años.
Por su parte, Odebrecht cobrará el peaje de Chilibre hasta la ciudad de Colón en una concesión por 30 años.
Una fuente confiable de PYCSA confirmó, que por tratarse de un contrato de concesión que mantenía dicha compañía con el Gobierno, sí hubo de por medio una indemnización que prefirió no precisar hasta que las propias autoridades den esos detalles.
Sin embargo, declaraciones del ministro de Obras Públicas, Benjamín Colamarco, a finales del año pasado indicaban que el Gobierno no daría un solo centavo a PYCSA que había incumplido el contrato.
Se trató de contactar a Colamarco para que aclara este aspecto, pero no respondió a las llamadas.
La construcción de la segunda etapa de la autopista Panamá - Colón por la empresa brasileña Norberto Odebrecht era un secreto a voces. Aunque altos funcionarios gubernamentales negaron reiteradamente este asunto, donaciones "incondicionales" por parte de este consorcio al proyecto de "escuelas ranchos" del despacho de la Primera Dama, dejaban entrever que las negociaciones iban por buen camino.
Este consorcio destinó cerca de medio millón de balboas para mejorar unas 8 escuelas de la costa Atlántica, que se encuentran en pésimo estado a fin de lograr un ambiente apropiado para el proceso de enseñanza-aprendizaje.
El titular de Educación, Miguel Ángel Cañizales, justificó en esa oportunidad la donación porque supuestamente el presupuesto otorgado a su ministerio era "insuficiente" para sufragar esos gastos.
La compañía Odebrecht es una de las tres mayores constructoras de Brasil y de empresa de ingeniería y construcción de Latinoamérica.
Esta empresa traerá al país estructuras metálicas, camiones, tractores, sistemas de señalización y operación, excavadoras, motoniveladoras, bomba y central para concreto, compactadores, además de materiales y bienes de consumo.
ANAM no tiene estudio de impacto ambiental
Odebrecht podría impulsar sus oportunidades para participar también de las obras de ampliación del Canal.