Una noche de cacería de conejos se convirtió en desgracia para el campesino Alonzo González Valdés, de 56 años, quien perdió la vida al desplomarse desde un árbol donde aguardaba a que estos animales llegaran al lugar, para al menos cazar uno y llevar el sustento al hogar.
Uno de sus hijos, Carlos González, lo acompañaba esa noche y relató que en esta ocasión todo transcurría normalmente y estaban en busca de algo de comida para la familia, sin embargo, sucedió lo que nunca imaginó, pues aquella noche se iría a casa sin conejos y sin padre.
Explicó que su progenitor se encontraba en el árbol con el rifle para esperar la llegada de los pequeños animales, pero luego de una larga espera optó por fumar un cigarrillo y le entregó el arma como lo hacía habitualmente.
No obstante, luego de un momento lo vio desplomarse del árbol y cayó de cabeza al suelo, lo que, a su juicio, le produjo la muerte de manera instantánea, pues por más que intentó hacerlo reaccionar nunca dio muestras de vida.
Según el relato del menor, el lugar donde se ubicó su padre no estaba muy alto, sin embargo, para su desgracia el golpe lo recibió en la cabeza y de manera contundente, pues todo el peso del cuerpo le cayó encima.
Los hechos se dieron en la comunidad de Alto de la Catalina del Rincón de Las Palmas, en Veraguas, y tras su muerte este lugareño deja en la orfandad a cinco hijos.