Aunque en Panamá, algunas entidades desarrollan programas en beneficio de las personas de la tercera edad se observan muchos ancianos abandonados y enfermos.
Este es el caso de una anciana sentada en uno de los callejones del corregimiento de Calidonia; mientras que otros se ubican en los semáforos solicitando limosnas. Se supone que durante la tercera edad los ancianos deben vivir sus últimos días en buenas condiciones y alimentarse sanamente, pero la realidad es otra.