Interconexión eléctrica, tema de agenda bilateral
- Hace 3 semanas, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, se reunió en Panamá con su homólogo Juan Carlos Varela. Y aunque el encuentro despertó mucho morbo sobre el tema de la exjefa del DAS asilada en Panamá, no hubo mayores pronunciamientos al respecto. Pero de lo que sí hablaron largo y tendido, fue del proyecto de interconexión eléctrica entre Colombia y Panamá, el que —según se informó al cabo de la reunión—, se empezaría a trabajar en los próximos meses, previendo concluir el desarrollo a principios de 2018. Sin dudas de que Colombia es el mayor interesado en el proyecto. Pero ¿cuánto le beneficiaría realmente a Panamá? ¿Nuestro Gobierno hará las consultas necesarias? Son algunas de las preguntas que siguen abiertas.
Abrir el tapón del Darién no debe ser una decisión del presidente Varela, de la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam), de la Secretaría Nacional de Energía o de Etesa. “Debe ser una decisión nacional porque tiene que ver con la integridad de todo el territorio”, advirtió este jueves Rita Spadafora, directora de la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (Ancon).
Spadafora lamentó la poca información que hay sobre el proyecto y sus detalles técnicos. Y debido al impacto que tendría para el resto del país una eventual apertura del tapón, Spadafora instó al Gobierno a hacer todas las consultas pertinentes.

“Darién es un patrimonio natural y patrimonio mundial. Nosotros queremos que se abra una consulta amplia, sin apuros. Esto es un tema de interés nacional”, reiteró ayer la directora de Ancón en Telemetro.
Proyecto ambiguo
Y aunque la apertura de una ruta por Darién ha sido tema de discusión en el pasado, regresa a la palestra bajo la bandera de un proyecto de interconexión eléctrica entre Colombia y Panamá, que plantea un juego ambiguo de palabras, sin querer entrar en el debate del tapón.
Mirei Endara, administradora de la Anam, ha dicho que hay que buscar posibilidades que beneficien al país, y aclaró que no se ha hablado de apertura del tapón del Darién. Pero Isaías Ramos, técnico del Centro de Incidencia Ambiental de Panamá, señaló que la construcción de la línea de transmisión por vía terrestre implica tácitamente la apertura del tapón del Darién.
Un informe del Departamento de Agricultura de Estados Unidos advierte, entre otras consecuencias, la posibilidad de propagación de enfermedades, como la fiebre aftosa.
También está el daño ecológico y el aumento de ilegales por la zona.
Hasta ahora ningún gobierno panameño se ha atrevido a desafiar al emblemático tapón del Darién. Pero hay indicios de que esto podría cambiar con la administración Varela.
Y aunque Panamá necesita los 400 megavatios que traería la interconexión, ambientalistas piden que se analicen otras opciones, como vía submarina. El Gobierno guarda silencio.