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Anel Arroyo rechaza posible fusión de la CLICAC y el Ente Regulador


El comisionado del Ente Regulador, Anel Arroyo, rechazó la posibilidad de que el Entre Regulador y la Comisión de Libre Competencias y Asuntos del Consumidor (CLICAC) se fusionen en una sola entidad, porque ambos organismos tienen funciones muy distintas.
Sostuvo que son dos entidades muy diferentes porque el Ente Regulador es altamente especializado en sistema de servicios públicos y la CLICAC va dirigida al consumidor.
En cuanto a la percepción de la ciudadanía de que el Ente Regulador no cumple con las necesidades y quejas sobre el servicio de electricidad y telefonía, Arroyo señaló que la ley establece claramente cuáles son los medios para reclamar, primero en las entidades que brindan el servicio y luego acudir al Ente.
Precisó que el 74% de los reclamos que se reciben son fallados a favor del cliente, pero deben cumplir adecuadamente con los procedimientos.
Actualmente en la Asamblea Legislativa existe un anteproyecto de ley que establece la reestructuración del Ente Regulador y la Comisión de Libre Competencia de Asuntos del Consumidor (CLICAC) para la creación de una Fiscalía del Consumidor, donde realmente el usuario esté representado y protegido.
El legislador perredista Elías Castillo presentó un anteproyecto de ley que establece una reestructuración del Ente Regulador de los Servicios Públicos mediante el cual se crea un Fondo de Compensación, que consiste en un subsidio para enfrentar cualquier contingencia que pudiese surgir con motivo de alzas extremas e imprevistas en los precios del petróleo y sus derivados.
También la norma establece la conformación del Procurador del Consumidor, un defensor de los usuarios a lo interno del Ente Regulador.
Por otra parte, el directivo del Ente Regulador puntualizó que la empresa telefónica Cables & Wireless no puede eliminar planes y reiteró que a partir del próximo año el Ente procederá a fijar las tarifas en el servicio básico de telefonía porque no tiene competencia.
El anteproyecto de reglamento para el revisado vehicular, que se encuentra en discusión y consulta, contiene normas para evitar la contaminación ambiental ocasionada por combustible y plomo.
González reitera que la ATTT es la entidad responsable de velar que las emisiones vehiculares se mantengan por debajo del nivel permitido.

Admitió González que ante la cantidad de talleres de revisado de automóviles que no cumplen con las disposiciones legales vigentes, han tenido que cerrar varios, de los más de 200 que funcionan en el país.
Explicó, además, que la ley faculta a la Dirección de Tránsito de la Policía para que detenga y multe a los dueños de aquellos vehículos que dejen escapar gases sin los controles correspondientes.
Al respecto González reconoció que la nueva norma que se aspira aplicar es que la ATTT disponga de un dispositivo técnico que se le aplicará a los autos (en el tubo de escape) para poder medir el nivel de emanaciones.
La emisión de gases es producida por el desperfecto del motor del vehículo.
Explicó González que la gasolina que está llegando a Panamá tiene problemas con algunos elementos que deterioran el vehículo y que contribuyen a la emisión de gases.

La ciudad de Panamá concentra más de 435,000 vehículos y a la vez la mayor cantidad de industrias, situación que a juicio de las autoridades relacionadas con el tema del medio ambiente, significa que el aire que respiramos está contaminado.
Según se desprende del informe elaborado por Vasco Duke Hernández -Coordinador Nacional del Programa Aire Puro y autor de "Calidad del Aire en Ciudad de Panamá 1996-2003", del Instituto Especializado de Análisis, la contaminación atmosférica está por arriba del 90% debido a las emisiones vehiculares.
Agrega el informe de Duke Hernández que lo anterior no quiere decir que estamos al borde de un colapso, pues hasta ahora sólo las calles, avenidas y sitios aledaños a estas calles y avenidas evidencian concentraciones por arriba de los límites permitidos.
Sostiene que "el aire en las zonas urbanas alejadas de un intenso tráfico vehicular gozan de un aire con poca concentración de contaminantes y con niveles por debajo de los límites considerados como máximos, pero si hacemos un promedio de todas las estaciones de monitoreo podremos apreciar que las concentraciones están por encima de los límites permitidos, y todos sin excepción estamos expuestos a respirar estos contaminantes".

En Panamá la legislación para la protección del medio ambiente y calidad del aire faculta a varias entidades: el Ministerio de Salud, la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) y la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT).
El problema del aire que respiramos tiene una estrecha relación con nuestra salud y, en consecuencia, debe ser considerado como un problema de salud pública y seguridad ciudadana. El aire contaminado que respiramos produce irritación en los ojos, mareos, náuseas, fatiga, dolores musculares, alteraciones en el sistema nervioso.
Según explica Lourdes Trujillo, jefa de la Sección de Ambiente de Trabajo del Ministerio de Salud, el incremento en las enfermedades respiratorias se debe -en gran parte- a un creciente desmejoramiento en la calidad de aire que se respira en la ciudad de Panamá, generado por contaminantes atmosféricos tales como óxidos de nitrógeno, monóxido de carbono, plomo y partículas suspendidas.
Reconoció Trujillo que hay discrepancias entre el Ministerio de Salud y la ANAM en cuanto a la interpretación del capítulo IV del Código Sanitario que identifica medidas públicas para suprimir molestias públicas por ruidos, humo, gases tóxicos y otros.
La sección de Desechos Peligrosos del Ministerio de Salud elabora normas de calidad ambiental. La discrepancia entre ANAM y Salud no tiene justificación porque la competencia legal de ANAM se relaciona con el ambiente, en cambio al Ministerio de Salud le corresponde sancionar las quejas relacionadas con la salud pública.
Recordó Trujillo que desde 1998 en Panamá se empezó a aplicar la Ley 36 que restringe el ingreso de vehículos nuevos que no posean convertidor catalítico en sus motores.

Según la ingeniera Beatriz Ho, encargada del programa de Monitoreo y Control Ambiental de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), desde hace varios años trabajan con el Ministerio de Salud sobre el control de emisiones a través de una Comisión Permanente.
Se trata de promover una reglamentación y se llevan a cabo jornadas midiendo las emisiones de los vehículos.
En materia de áreas más contaminadas de la ciudad capital, el informe de las Estaciones de Monitoreo del Instituto Especializado de Análisis de la Universidad de Panamá indica que San Miguelito representa la más alta densidad de tráfico del país con más de 100,000 unidades por día. En el distrito hay un centro del transporte colectivo para rutas secundarias y es considerado como punto de alta contaminación.


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133118
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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