“Hay temor en las comunidades que están en la vía Gualaca-Rambala. Muchas personas están saliendo de estos poblados, pues se les está agotando la comida, el dinero y el agua. Algunos han logrado comunicarse con sus familiares, pero persiste el temor de que estas áreas, como fueron afectadas por el temblor, se presten para futuros deslizamientos. Algunos restaurantes han dejado de vender comida y el combustible se agota”.