Matrícula
- 2,132 es la cantidad de estudiantes matriculados en el Instituto Nacional, un colegio secundario reconocido históricamente como Nido de Águilas.
- 4 Estudiantes capturados en la revuelta de ayer tendrán que hablar sobre lo ocurrido. Hubo intentos de incendiar con gasolina la oficina de la rectora encargada. Usaron bolas de ácido y bombas molotov.
Crisis
- Invitación
- Se maneja la versión de una invitación a través de las redes sociales para armar los disturbios.
- Infiltrados
- Este año el Meduca logró identificar a personas que se hacían pasar por estudiantes del plantel sin serlo. Uno de ellos confesó que fue invitado.
- Reservado
- La ministra de Educación, Lucy Molinar, dijo que no puede revelar lo que están haciendo porque ha costado hacer la identificación de los grupos.
- Resultados
- El colegio tiene cierre indefinido. La ministra afirmó que se apoyará con las autoridades de seguridad para buscar de qué tratan estos hechos que calificó de “criminales”.
Unidades Antidisturbios de la Policía Nacional (PN) se vieron obligadas ayer a ingresar al Instituto Nacional, luego de que estudiantes enmascarados, encapuchados y con sus mochilas llenas de armas caseras en vez de libros protagonizaran actos vandálicos.
A diferencia de hace quince años, cuando los uniformados ingresaron para sofocar una protesta en contra de las privatizaciones impulsadas por el entonces presidente Ernesto Pérez Balladares, en esta ocasión el ingreso de los policías al plantel fue sustentada en garantizar la seguridad de los estudiantes.
La situación provocó que ayer la ministra de Educación, Lucy Molinar, y su equipo establecieran el cierre indefinido del plantel hasta que haya resultados de una investigación por los actos que calificó como “criminales”. “Si la policía no actúa, a esta hora tendríamos una tragedia montada”, exclamó.
“No es una decisión que queremos tomar, las circunstancias nos obligan a tomarla. Este es un colegio que tiene un nombre que defender, que ha dado al país un legado importantísimo y que ahora vemos cómo se derrumba”, dijo la ministra en conferencia de prensa, unas cuatro horas después de ocurrido el disturbio.
Los informes preliminares recabados por las autoridades del Instituto y del Ministerio de Educación dan cuenta de una situación que tuvo su génesis en las redes sociales de Twitter y Facebook, en las que supuestamente se abrió la invitación para participar de los disturbios porque el año ha sido tranquilo.
Y sin motivos aparentes, algunos tomaron la invitación. La profesora Velkis de Aguilar, quien actualmente es la rectora encargada del colegio, dijo que el estudiante que regó gasolina en su despacho era uno de los que estaba encapuchado y solo lograron capturar a cuatro, y a esos se les tomará indagatoria; sin embargo, aún no hay decisión de expulsiones o sanciones por los desafortunados hechos que comenzaron en horas de la mañana de ayer.
La ministra contó que en abril, cuando hubo un disturbio, ella habló con uno de los muchachos que fueron agarrados y este le dijo que no era de la escuela, pero que había sido invitado a la revuelta. “No hemos logrado que nos diga quién lo invitó y hoy se detectó que había gente que no era del colegio”, afirmó Molinar, quien añadió que algunos testigos, por temor, se arrepintieron de hablar.