Edwin Wald arremetió nuevamente contra la Comisión de la Verdad. Esta vez estuvo acompañado por los antropólogos David Martínez y Adrián Mora, y la secretaria ejecutiva de esa comisión, Lina Veloce.
Estos testigos aseguran que durante la segunda visita de la norteamericana Sandy Anderson junto con el canino Eagle, observaron la "colocación" de fragmentos óseos en supuestas fosas clandestinas donde se realizaban las excavaciones.
Wald exigió al Ministerio Público que separe del cargo al presidente de la Comisión de la Verdad, Alberto Almanza, por considerar que encubrió las irregularidades denunciadas. "El licenciado Almanza sabía de las plantaciones de huesos y él se quedó callado", denunció Wald.
El antropólogo Martínez asegura que todos los fragmentos encontrados superficialmente por el perro son un fraude. "Este es el fraude más grande de América Latina y yo pongo en duda y cuestiono la mayoría de los hallazgos del perro", dijo.
Martínez, quien ya declaró ante las autoridades del Ministerio Público dentro del expediente instruido en esta investigación, asegura que fue testigo del momento cuando la norteamericana Anderson, en la comunidad del Breñón y en Cuesta de Piedra, en la frontera con Costa Rica, sacó de entre su media y pantalón un pedazo de hueso y lo ocultó en la tierra para que el perro lo encontrara.
Según Martínez, ellos presentaron la denuncia ante el presidente de la comisión, pero éste les dijo que hacerlo público afectaría la labor de la presidenta Mireya Moscoso, además haría daño al país y a los familiares de las víctimas de la dictadura, quienes pusieron su confianza en las investigaciones que realizaba la comisión.
Dijeron que han tomado la decisión de romper el silencio porque al llegar las pruebas del análisis del ADN con los resultados negativos de estas muestras, reafirmaron su posición de que estos fragmentos son falsos.
Mientras, el antropólogo Adrián Mora asegura que ninguno de los análisis hechos a los restos humanos exhumados en el antiguo cuartel de los Pumas en Tocumen, ha dado resultado positivo porque en su mayoría fueron plantados por la investigadora norteamericana y no corresponden a los desaparecidos.
"Categóricamente ninguno de los hallazgos a nivel nacional detectados por el perro Eagle en las tres operaciones es consistente con los resultados de ADN que diga que esas osamentas corresponden a determinado desaparecido", dijo el antropólogo Martínez.
La Comisión de la Verdad ha sido allanada en dos ocasiones por el Ministerio Público, buscando pruebas de las supuestas irregularidades registradas en la comisión.
Una Corte Federal de Estados Unidos planteó el pasado lunes 23 de junio cargos contra Sandy Anderson, por plantar huesos en las escenas de varios crímenes, durante investigaciones hechas entre los años 2000 y 2002.
Los cargos presentados son por mentir a los investigadores y corromper a testigos. La pena tipificada por falso testimonio es de 5 años de prisión con una fianza de 250 mil dólares y por el delito de corrupción de testigos la sanción es de 10 años de cárcel y una fianza por la misma cantidad de dinero que la anterior.
El gobierno de Estados Unidos ha considerado que Anderson mintió a los investigadores del FBI y al Departamento de Justicia acerca de plantar docenas de huesos humanos, lo que para Wald es similar a la situación que se registró en nuestro país.
En Panamá deberán registrarse los propietarios, operadores o agentes a cargo de instalaciones alimenticias que fabrican, procesan, envasan o almacenan alimentos para el consumo humano o animal en los EU.
Están exentas de registro las explotaciones agrícolas, establecimientos alimenticios minoristas, los restaurantes, los establecimientos sin ánimo de lucro que preparan o sirven alimentos directamente a los consumidores, y los barcos pesqueros que no procesan pesca, así como las instalaciones reguladas de forma exclusiva y en su totalidad por el Departamento de Agricultura de los EU.
De acuerdo con las leyes de EU, las normativas propuestas se publican en el Registro Federal para ofrecer a las partes interesadas la oportunidad de presentar sus comentarios, como por ejemplo, sugerencias para que la propuesta de normativa sea más eficaz o menos engorrosa, preguntas sobre los datos o supuestos servicios previos de la agencia, presentación de información que la agencia puede no poseer.