El presidente de la Asociación Mundial de Boxeo, Gilberto Mendoza, reconoció que muchos apoderados protegen en demasía a sus púgiles y que esa situación limita la presentación de peleas más parejas, además de constituir un irrespeto a la afición.
En declaraciones exclusivas a Panamá América, el dirigente calificó a los apoderados como la "gallina que pone los huevos de oro", por lo que estima que hay que comprender que quieren cuidar su inversión, aunque lo ideal sería que los combates boxísticos se dieran entre los mejores.
"Lo ideal sería que los campeones de diversas regiones sean los que se midan por un título mundial", expresó Mendoza, quien dijo que el boxeo debe instaurar un sistema de eliminatorias regionales.
Aún así, agregó que el Gobierno quiere obligar a los molinos a cumplir con las llamadas normas COPANIC, que exigen calidad en cuanto al tamaño, forma y color del grano, entre otros requisitos.
"Así no se puede", afirmó.