Irónicamente, podrían ser las presiones comerciales las que ayuden a salvar los bosques panameños, ya que el Canal de Panamá genera unos 700 millones de dólares al año.
Esta deducción parte de que los árboles que rodean el canal son cruciales para mantener los cien kilómetros de vía acuática libre de obstrucciones y con reservas de agua fresca.
"El sistema del Canal es alimentado por lluvias, producidas por los bosques, que llegan a la vía a través del río Chagres", indica Michael Roy, miembro de un grupo conservacionista de Panamá.
"Los árboles y las raíces actúan como esponjas que lentamente van liberando el agua en el Canal, algo que es muy importante durante los tres meses de temporada seca, cuando la vía depende de las lluvias que cayeron antes", agrega.
Cerca de un 50% de la cuenca del Canal ha sido deforestada. Y el porcentaje sigue aumentando.