UNA NUEVA dificultad enfrenta el Partido Panameñista en su camino a la reestructuración, pues sus finanzas presentan cifras alarmantes, debido a la supuesta administración inadecuada de fondos por la saliente directiva.
Paralelo a esta condición, el presunto mal uso de las finanzas obligó al departamento de Subsidio Estatal a Partidos Políticos del Tribunal Electoral, a realizar una auditoría en diciembre pasado, revelando incongruencias en las cifras plasmadas en los registros contables.
El nuevo presidente del panameñismo, Marco Ameglio, quien luego de la renuncia de la ex presidenta Mireya Moscoso asumió el cargo, pidió una nueva auditoría, asegurando que esclarecerá si hubo irregularidades.
El informe de auditoría detectó algunos aspectos sujetos a mejoras en el sistema de registro contables llevados por el partido en alusión, que a criterio de los auditores afectaron el resultado de las cifras presentadas en el informe financiero del periodo examinado.
No obstante, el siguiente paso, según Ameglio, es consolidar el proceso de reestructuración interna y de implementar el nuevo y moderno estatuto aprobado en la última convención.