Nación

Archivos en emergencia

El ácido, el tiempo y el olvido consumen la historia que se guarda en los Archivos Nacionales.


Los Gobiernos y los años pasan y ninguno pone su mirada en los Archivos Nacionales de Panamá que se mantienen en el olvido, a pesar que su edificio se asemeja a cualquiera de los bellos templos de la antigua Grecia y guarda documentos de inicios de nuestra República, incluso de 500 años.
En un recorrido realizado por el Panamá América, nos encontramos con una vieja estructura que en la década del 20 cumplía con su fin que era albergar documentos.
Actualmente, el edificio es pequeño para la cantidad de libros, gacetas, planos nacionales y documentos que allí se guardan y los pocos funcionarios que laboran lo hacen con escasos recursos, y las condiciones no son las mejores, al extremo que hay salas sin aire acondicionado.
Y para agravar la situación, por falta de espacio los documentos recientes de diversas dependencias no se están archivando.
Lo triste es el edificio de los los Archivos Nacionales es visitado por extranjeros interesados en nuestra historia y se encuentran con una Sala de Consulta o biblioteca calurosa.
Impera el polvo y el olor a cajetas viejas. Por otro lado, el calor típico de la época de verano es sofocante. Abrir las ventanas resulta perjudicial para los archivos que allí se conservan, por la incidencia solar.
Y a pesar de esto, los ventanales no tienen filtros para evitar que los rayos solares caigan sobre los documentos.
La sofocante sala ofrece a los lectores documentos importantes como los contratos de la Construcción del Ferrocarril de Panamá, las primeras discusiones de los franceses sobre las exploraciones de un canal en Panamá, discusiones del Congreso Colombiano y hasta Gacetas de 1821.
Cada uno de los documentos se guardan en cajas blancas especiales sin ácido, ya que las comunes contienen ácido, material que acelera el color amarillento del papel.
Todo lo que allí se observa es preocupante. Durante el recorrido realizado por Panamá América, una funcionaria señaló: "que triste es la situación que tenemos que vivir a diario, ya que los aires no funcionan y el polvo, el ácaro y el hollín de los buses, se apoderan de este archivo y nadie hace nada; el día que se pierda parte de nuestra historia, entonces empezarán a lamentarse, pero ahora todos hacen caso omiso de las necesidades que tiene la entidad".
Las carencias están a flor de piel no sólo en la biblioteca. En la sala judicial hay algunos documentos que no se guardan en las cajas blancas especiales, sino que están en cajas comunes, una encima de otra corriendo el riesgo que el ácido se apodere de ellos.
El panorama que se vislumbra para los archivos en este año no es color de rosa, ya que dentro del presupuesto sólo se contemplan 12,000 cajas y requieren unas 50,000, según el director de los Archivos Nacionales de Panamá, Florencio Muñoz.
En cuanto al presupuesto, la situación es triste porque son B/. 240,000 de los cuales entre 80 a 85% se destina para la planilla de los colaboradores.
Para Muñoz, es lastimoso lo que está pasando con los archivos, porque fue el primer edificio en América Latina construido especialmente para albergar documentación, y ahora nos encontramos atrasados en conservación.
En este aspecto los Archivos Nacionales están en pañales, ya que no cuentan con todo lo necesario, pero dentro de las posibilidades se hace lo que está al alcance.
Frente a la actual situación de los archivos es recomendable realizar restauraciones previas, pero no se puede empastar y reparar todos los libros como cualquier libro común y corriente, ya que se requiere de una técnica, goma y materiales especiales, explicó Muñoz.
Los Archivos cuentan con un laboratorio atrasado en restauración, en donde los utensilios que se utilizan resultan obsoletos, y para terminar de pintar el panorama, sólo cuentan con una funcionaria que ha recibido seminarios y cursos en restauración de documentos.


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191225
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América