Residentes de El Chorrillo y antimotines de la Policía Nacional volvieron a enfrentarse. El arresto del dirigente chorrillero Héctor Avila -registrado al mediodía de ayer- y su conducción a la Fiscalía Auxiliar, provocó que moradores del populoso barrio cerraran, durante más de cinco horas, las calles 26 y 27 de El Chorrillo y encararan violentamente a policías de la Unidad de Control de Multitudes que intentaron restablecer el orden.
La Policía Nacional informó que al menos 30 chorrilleros fueron detenidos durante los disturbios y un agente antimotín sufrió heridas. Además, un vehículo policial resultó con daños de consideración.
Dos agentes de la Dirección de Información e Investigación Policial (DIIP) detuvieron a Avila en su apartamento y lo condujeron a la Fiscalía Auxiliar, para que rindiera declaración por los cargos contra la seguridad colectiva, a raíz de una denuncia que interpuso el ministro de Gobierno y Justicia, Winston Spadafora.
A las 3:00 de la tarde los chorrilleros reaccionaron y colocaron barricadas en las principales calles de su barrio para evitar el tráfico vehicular.
Al menos una docena de vehículos blindados, llenos de antimotines, llegó de inmediato. Los policías arremetieron con bombas lacrimógenas y escopetas de perdigones, mientras que los manifestantes respondieron con piedras y bombas molotov.
Al caer la noche, los manifestantes quebraron algunas luminarias públicas. Seguidamente, se escucharon detonaciones -que en algunos momentos se convirtieron en ráfagas- de armas de fuego desde los multifamiliares de El Chorrillo y un policía resultó herido de perdigones, disparados con una escopeta calibre 12. Los agitadores también incendiaron un auto particular estacionado en la calle 27.
Los enfrentamientos no tuvieron la magnitud del ocurrido el pasado 7 de febrero, cuando el propio Avila los lideró, en protesta por el alza de los servicios de telefonía y electricidad, el cierre del Banco Hipotecario Nacional (BHN) y en demanda de un plan de emergencia que les otorgue plazas de trabajo. No obstante, la revuelta se prolongó hasta altas horas de la noche, debido a que los manifestantes exigían la liberación de Héctor Avila, quien permanece detenido.
Un vocero de los manifestantes, que cubría su rostro con un suéter, responsabilizó al Gobierno, por los actos que puedan suceder hoy, tanto en El Chorrillo, como en otros barrios populares de la capital y Colón. Durante la protesta, algunos agitadores robaron un reloj y un collar al periodista de TVN, Luis Gaitán, e intentaron agredir a otros comunicadores de diversos medios.
En los enfrentamientos resultó herido el fotógrafo de este diario, Carlos Girón, al impactarle una bomba lacrimógena en el rostro. Los chorrilleros intentaron en varias ocasiones agredir a los fotógrafos de este periódico para evitar ser fotografiados.
Por otra parte, el ministro de Gobierno, Winston Spadafora, dijo que Avila fue detenido bajo la denuncia penal que él le interpuso por estar promoviendo la apología del delito en El Chorrillo, desde la semana pasada, al cerrar las calles e incendiar llantas.
Advirtió que toda persona que sea sorprendida promoviendo actos de violencia como ha acontecido en El Chorrillo, correrá la misma suerte que Avila.
"Al que se le identifique haciendo esas cosas también va a ser denunciado", dijo.